Tegucigalpa, Honduras.- La salud pública se ha convertido en el primer gran campo de batalla del nuevo gobierno.
Con más de 16 mil hondureños esperando una operación, hospitales desabastecidos y quirófanos inactivos, la administración del presidente Nasry Asfura ha decidido colocar el sistema sanitario en el centro de su agenda, anunciando medidas urgentes que buscan dar respuestas inmediatas.
La designada presidencial María Antonieta Mejía confirmó que el mandatario ha decidido asumir directamente la conducción estratégica del sistema de salud, con el objetivo de acelerar decisiones y destrabar procesos que históricamente han sido lentos y burocráticos.
“La salud del pueblo hondureño es una prioridad absoluta para el presidente Nasry Asfura”, afirmó Mejía.
La funcionaria sostuvo que el país enfrenta una crisis sanitaria no atendida durante cuatro años, marcada por el abandono de hospitales y, especialmente, por la escasez de medicamentos tras la derogación del fideicomiso que regulaba su compra.
“Esa decisión generó mucho caos y hoy la población está pagando las consecuencias”, señaló.
Ante este escenario, el Ejecutivo ha remitido al Congreso Nacional un proyecto de ley que declara la crisis sanitaria y habilita medidas excepcionales y temporales, mientras se fortalece de manera estructural el sistema de salud.
El objetivo, explicó Mejía, es ofrecer soluciones reales y urgentes a la población.
Uno de los problemas más críticos identificados es la mora quirúrgica, que supera las 16 mil personas en listas de espera.
Según se detalló, a nivel nacional existen 147 quirófanos, pero solo 106 están en funcionamiento, mientras 41 permanecen totalmente inactivos, lo que ha provocado esperas de 90 a más de 120 días para cirugías.
“Tenemos pacientes agonizando mientras esperan una operación. Nuestro punto de dolor está en la salud del pueblo hondureño y es ahí donde vamos a dar respuesta”, enfatizó la designada presidencial.
Para enfrentar esta situación, el gobierno trabaja en la implementación de alianzas estratégicas con hospitales privados, bajo convenios y lineamientos claros, con mecanismos de transparencia y rendición de cuentas que permitan reducir de forma inmediata la mora quirúrgica y salvar vidas.
“El presidente está tomando las riendas del tema de salud y eso significa que las decisiones serán prontas y oportunas”,
reiteró Mejía.
En paralelo, el Ejecutivo espera con urgencia la aprobación del decreto en el Congreso Nacional, el cual otorgaría seguridad jurídica para restablecer el fideicomiso de medicamentos, permitiendo que todas las farmacias que cumplan la ley puedan participar en los procesos de compra, garantizando así el abastecimiento de insumos médicos.
En este mismo contexto, el viceministro de Redes Integradas de Salud, Ángel Midence, explicó que la nueva visión gubernamental concibe a la Secretaría de Salud como una empresa pública, cuyo principal cliente es el pueblo hondureño, con redes de servicios verdaderamente integradas.
Midence detalló que las alianzas con el sector privado permitirán “ganar tiempo” para fortalecer la capacidad quirúrgica propia de los hospitales públicos, mientras se mejoran quirófanos, equipos e infraestructura, sin descuidar la atención a los pacientes que hoy esperan una cirugía.
Asimismo, destacó que el instrumento jurídico en discusión permitirá garantizar no solo medicamentos, sino también insumos quirúrgicos y materiales médicos, fundamentales para mejorar la calidad y el acceso a los servicios de salud.
El viceministro adelantó que el gobierno apuesta por una atención primaria de salud resolutiva, capaz de solucionar entre el 80% y 90% de los problemas de salud en las comunidades, acercando los servicios a la población con mayor cobertura, calidad y calidez.
Desde el sector gremial, el presidente del Colegio Médico de Honduras, Samuel Santos, reconoció la preocupación del Ejecutivo por la crisis sanitaria, pero advirtió que el problema de fondo no se limita únicamente a la mora quirúrgica, sino también a la falta de personal médico, pagos atrasados y carencias estructurales en hospitales.
Santos subrayó que, aunque existen quirófanos en el país, estos no pueden operar a plena capacidad sin suficientes cirujanos y personal especializado, por lo que llamó a una estrategia integral que incluya contratación de recurso humano, equipamiento y finalización de hospitales en construcción.
El dirigente gremial insistió en la importancia de que el presidente delegue responsabilidades en un equipo técnico sólido dentro de la Secretaría de Salud, para evitar que la figura presidencial se desgaste resolviendo problemas operativos cotidianos.
Pese a las diferencias de enfoque, tanto el gobierno como el gremio médico coinciden en un punto central: la urgencia de atender a los pacientes que hoy esperan una cirugía y medicamentos, una deuda histórica que el nuevo gobierno ha colocado como prioridad inmediata
Ayer, el presidente Asfura firmó un memorándum de entendimiento con la Fundación para el Desarrollo del Sur y la Fundación Medicina para Todas las Personas, por un monto de 10 millones de dólares anuales (más de mil millones de lempiras en cuatro años) para medicamento gratuitos.