Los pacientes entran y salen a cada minuto.
Unos se ven contentos por haber alcanzado llegar a la consulta médica, mientras que otros tan solo con la esperanza de que en una próxima visita lograrán que un médico les atienda.
Esto es parte de lo que en las últimas semanas se ha vivido en el interior del hospital Gabriela Alvarado, de Danlí.
En especial en el área de la consulta externa, luego que el personal que labora por contrato perdieran su puesto de trabajo como parte de la medida implementada por el gobierno central para ahorrar gastos.
Unos 267 contratos de médicos, enfermeras, personal de mantenimiento y administración fueron cancelados.
Para evitar un caos mayor, las autoridades del centro asistencial decidieron reestructurar las labores del personal, pero pese a la buena voluntad de los empleados varias áreas funcionan a medio vapor.
La Consulta Externa quedó a cargo de tres médicos, a quienes les ha tocado atender hasta 150 pacientes por día.
Salvador Díaz, director del sanatorio, mencionó que gracias a la disposición que ha caracterizado al personal que labora mediante acuerdo es que se ha logrado mantener las atenciones.
Ante la falta de personal se cerraron las clínicas de especialidades como ortopedia, otorrinolaringología y oftalmología, manifestó el galeno.
La escasez de personal se vive en otras áreas como ginecoobstetricia, pediatría, medicina interna y cirugía. Los más afectados con esta situación han sido los pacientes de la consulta externa, reconoció Díaz, ya que los pacientes se han visto obligados a renovar sus citas médicas.
De acuerdo con Abilia Zelaya, de 68 años, quien a causa de la diabetes perdió sus piernas, no fue atendida en la preclínica debido a la falta de enfermeras.
La sexagenaria llegó al centro asistencial a las seis de la mañana, pero debido a que no hay suficientes médicos la atendieron hasta la 1:00 de la tarde.
Colaboración
Una de las áreas que se ha logrado mantener es la emergencia, gracias al apoyo que han brindado las autoridades de la Corporación Municipal.
La ministra de Salud, Roxana Araujo, prometió que en los próximos días se recontratará al personal necesario para el hospital.
“El Hospital Gabriela Alvarado es una prioridad para nosotros, puesto que conocemos la situación que atraviesa”, manifestó Araujo.
El área de influencia del sanatorio representa una población de unos 500,000 personas de los municipios de Danlí, El Paraíso y Olancho.