Tegucigalpa, Honduras.- Los altos mandos de la Secretaría de Seguridad hicieron oficiales los cambios tras el cierre que se hará en la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas (Dipampco).
La nueva planificación incluye el nacimiento de una unidad dentro de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) que se llamará División Anti Extorsión y Asociaciones Terroristas.
Esta será dirigida por Jorge Daniel Molina Gálvez y Sulay Ponce Elvir como subdirectora, mientras Cristian Nolasco fungirá como jefe de operaciones.
Al respecto, el ministro de Seguridad, Gerzon Velásquez, mencionó que "vamos a aplicar un proceso de evaluación y determinar cuántos agentes son idóneos en la carrera judicial y en instituciones del Estado. La DPI tiene presencia nacional y tienen experiencia en coordinar las acciones. Ellos van a liderar la lucha antiextorsión y antiterrorista".
De su lado, el comisionado Daniel Molina declaró: "Vamos a hacer una estructura nueva y algunos serán rescatados, es un proceso de transición a la nueva Dirección de Investigación Criminal".
El anuncio de la División Anti Extorsión y Asociaciones Terroristas se dio tras un informe presentado sobre el operativo del 21 de mayo en Corinto, Omoa, Cortés, donde perdieron la vida cinco agentes de la Dipampco.
Esto generó que la institución fuese intervenida y el 28 de mayo en reunión de Consejo Nacional de Defensa y Seguridad (CNDS) se determinó eliminar la Dirección.
Daniel Molina ha tenido diversos cargos en la Policía Nacional, algunos de ellos siendo el jefe de operaciones de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT) y jefe de la Unidad de Patrulla de Carreteras.
Antecedentes
En 2019 el Ministerio Público (MP) le presentó un requerimiento fiscal por el delito de abuso de autoridad cuando fungió como comandante departamental de la Policía Nacional en Intibucá.
Molina Gálvez después pasó a ser jefe de la Unidad Metropolitana de Prevención (UMEP 8) en el sector de la Rivera Hernández de San Pedro Sula.
Según la Fiscalía, en ese momento, Daniel Molina ordenó la excarcelación de dos exfiscales que fueron detenidos en la ciudad de La Esperanza, por agredir a varios elementos policiales que atendieron una denuncia ciudadana debido a que los funcionarios mantenían un escándalo en un restaurante donde departían e ingerían bebidas alcohólicas.
En 2012 había salido de la institución policial, en ese momento siendo comisario, al no pasar pruebas de confianza y afirmar que el polígrafo violentaba garantías constitucionales.
Salió avante y pudo continuar su carrera policial hasta ser designado este día como el nuevo director de la División Anti Extorsión y Asociaciones Terroristas.