El gobierno comenzó ayer a estructurar un nuevo plan para poner fin a la profunda crisis que se vive en el Bajo Aguán ante las masivas invasiones de tierras y la presencia de grupos armados en el sector.
Se trata de un “programa integral” que será sometido esta tarde al pleno del Consejo Nacional de Defensa y Seguridad, mediante el cual se contempla la implementación de varias medidas orientadas a garantizar el imperio de la ley en Colón.
Las acciones obedecen a los últimos acontecimientos registrados en la zona donde más de 60 personas, entre campesinos y guardias de seguridad han perdido la vida de manera violenta producto de grupos irregulares que operan en el Aguán.
El presidente Porfirio Lobo descartó que entre las medidas se esté considerando la declaratoria de un estado de sitio regional, aunque reconoció que algunas de las iniciativas que se pretende adoptar tendrán que ir al Congreso Nacional (CN).
El gobernante no descartó la implementación de un desarme general en la zona y afirmó que se buscará garantizar la estricta aplicación de las leyes que existen en materia agraria y de seguridad.
Entre las medidas no se descarta además que el gobierno declare el conflicto del Aguán como un problema de seguridad nacional, esto para facilitar las acciones a implementar en el sector.
Lobo reaccionó la tarde de ayer en Casa Presidencial luego de encabezar la sesión ordinaria del Consejo Nacional de Defensa y Seguridad, donde se ordenó a las secretarías de Seguridad y Defensa, junto a la Corte Suprema de Justicia y la Ministerio Público, afinar el esquema mediante el cual se pretende retornar la paz al departamento de Colón.
“Llama la atención algo particular: en los conflictos de tierras, si ustedes revisan, pérdida de vida humanas ha habido únicamente en el Aguán, quiere decir que ahí hay más que un problema de tierras y que hay armas, hay armas, eso es indiscutible”, aseveró Lobo.
Seguidamente el gobernante expresó que “mañana (hoy) nos va a presentar Seguridad, Defensa, igual que el poder Judicial y la Fiscalía, un plan integral al Consejo Nacional de Defensa para algunas decisiones que hay que tomar, que muchas de ellas es posible que tengan que ir al Congreso Nacional”.
El titular del Ejecutivo sostuvo que es urgente solventar la crisis que se vive en el Bajo Aguán en vista de que el clima de zozobra que hay en el sector genera intranquilidad en el resto de Honduras.
“Hemos dicho nosotros que tenemos que buscar la mejor alternativa, que reconocemos que no es un problema de tierras únicamente, porque recuerde que haciendo un gran esfuerzo se dieron tierras...
Aquí hay otros ingredientes mezclados que tienen que ver con diferentes elementos que se están analizando para buscar una alternativa que nos permita poner paz en la zona”, indicó el gobernante.
Crisis
El pasado domingo un campesino del Bajo Aguán perdió la vida cuando fue embestido por un carro fantasma mientras se conducía en su moto de Tocoa a Sabá.
Otros cuatro campesinos fueron heridos el pasado sábado en el centro de Tocoa, mientras que el pasado jueves una persona perdió la vida en un enfrentamiento en el interior de la finca Los Laureles, invadida hace dos semanas por el movimiento Recuperación Campesina del Aguán.
Las invasiones de tierras y los constantes enfrentamientos entre campesinos y guardias de seguridad en la zona obligaron el fin de semana la movilización de decenas de efectivos de la Policía y de las Fuerzas Armadas que han llegado al sector para evitar que continúe el derramamiento de sangre.
El jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, René Osorio, consideró ayer que el gobierno ha sido tolerante en la crisis que se vive en la zona del Bajo Aguán.
“El Presidente ha sido tolerante en este sentido, y todas las autoridades, pero ya hay que ponerle un alto como responsables que somos del mismo, y vamos a actuar en el marco legal”, advirtió el jerarca militar.
“Nosotros creemos que es importante que los campesinos no se dediquen a andar invadiendo tierras que ya están producidas y que busquen tierras para producirlas, que es lo más lógico, como buenos hondureños”.
Por su parte, el ministro de Seguridad, Pompeyo Bonilla, manifestó que no se está contemplado la aprobación de un estado de sitio en el Bajo Aguán, pero advirtió que “sí se van a tomar las acciones pertinentes para hacer que se respete la Ley”.
“Lo que hay que hacer es que se respete la ley y que la respetemos todos, tanto los que nos toca aplicarla como los que están sujetos a ella; entonces, si el gobierno ya dio una respuesta en darle tierra para trabajar a grupos organizados en el sector, lo más conveniente es que se dediquen a trabajar”, apuntó Bonilla.