Honduras

Consejo de Defensa y Seguridad puede declarar 'zona especial' en el Bajo Aguán

El campesino muerto el domingo fue identificado como Evaristo López,de 52 años, miembro del grupo de familias que ocupan la finca San Isidro, y pertenecía al Movimiento Auténtico Renovador Campesino (MARCA).

07.04.2014

Un nuevo campesino del Bajo Aguán perdió la vida el domingo cuando fue embestido por un carro fantasma mientras se conducía en su moto de Tocoa a Sabá.

Esta novedad, más la saturación policial y militar en el Bajo Aguán, marcaron un nuevo día de fricciones en esta zona del país.

Desde el domingo, más policías comenzaron a llegar al lugar para reforzar las labores de seguridad, sobre todo por los últimos hechos violentos que se han registrado. Y es que, en menos de tres días, dos campesinos han muerto y cuatro resultaron heridos en un atentado en el centro de Tocoa, Colón.

El campesino muerto ayer fue identificado como Evaristo López,de 52 años, miembro del grupo de familias que ocupan la finca San Isidro, y pertenecía al Movimiento Auténtico Renovador Campesino (MARCA).

Es la tercera muerte que se produce en menos de un mes y ocurrió 24 horas después de que otros cuatro campesinos de la misma cooperativa fueran tiroteados en el centro de Tocoa, a pocas cuadras de la posta policial.

Los cuatro campesinos heridos el sábado en el centro de Tocoa son: Santos Pavón, Jorge Nájera, Gilberto López y Jimmy Ortiz. Ellos están recuperándose en la zona, mientras la policía no dio con el paradero de los responsables del atentado.

Un dirigente del Marca dio como un hecho que los autores de las muertes y atentados son los guardias de seguridad que trabajan para los inversionistas agrícolas. Esto lo basó en el testimonio de una hermana de uno de los sujetos que resultó herida en el atentado del sábado en el centro de Tocoa.

Según los dirigentes campesinos, la mujer denunció ante la Dirección General de Investigación Criminal que a su hermano lo dejaron abandonado y herido sus compañeros, tras el atentando contra los campesinos.

El jueves por la noche, un enfrentamiento en el interior de la finca Los Laureles provocó la muerte del campesino Israel García, al que sus verdugos le cortaron una oreja.

Esta finca es propiedad de Facussé y fue invadida hace dos semanas por el movimiento Recuperación Campesina del Aguán.

En esta finca no hay seguridad privada, por lo que hubo rumores que lo mataron los mismos invasores. Se investiga si este crimen se dio porque Israel García antes fue guardia de seguridad.

Dirigentes campesinos dijeron que la última muerte, ocurrida ayer en horas de la mañana, fue premeditada porque el conductor que lo atropelló se dio a la fuga y no ha sido capturado por la policía que solo se presentó al lugar a reconocer el cadáver.

Reunión

Mientras esto ocurría, el ministro de Seguridad, Pompeyo Bonilla, anunció que hoy el presidente Porfirio Lobo Sosa tomará una decisión final sobre el conflictivo caso del Bajo Aguán.

Es casi seguro que el gobernante, que presidirá una reunión del Consejo de Defensa y Seguridad Nacional, declarará como de seguridad nacional la zona del Bajo Aguán.


Esto implicará un estado de sitio regional, suspendiendo las garantías individuales en horas determinadas, con un desarme general que incluirá a campesinos, guardias de seguridad y personas particulares. Estas medidas fueron reveladas en exclusiva por EL HERALDO la semana pasada.

Estas medidas no serían extrañas a juzgar por declaraciones del propio Presidente, la semana pasada, cuando dijo que el caso “lo vamos a atacar como corresponde, como un tema de seguridad nacional”.


“Este problema lo vamos a resolver antes de que yo salga del gobierno, tengan la garantía, ya verán”, sentenció Lobo.

Según el ministro de Seguridad, ya es tiempo de que se tomen medidas de carácter nacional en la zona del Aguán.

“El día lunes (hoy) el presidente de la República va a tomar las decisiones en conjunto con el Consejo de Defensa y Seguridad Nacional”, dijo Bonilla.

“No se puede”, añadió, “seguir viviendo así. No se puede vivir en anarquía, no se puede seguir mandando al resto del mundo un mensaje de cómo estamos viviendo en esa zona en una situación de ilegalidad”. “Hay que ver cómo se emplean otro tipo de acciones.

Yo estoy de acuerdo en que al campesino que tiene toda la intención de trabajar hay que darle todas las facilidades, pero los que tienen la intención de subvertir el orden y de seguir haciendo acciones en contra de la sociedad, del desarrollo económico del país, a ellos no hay que darles”, afirmó el ministro.

No explicó por qué sus subalternos, que están supuestamente velando el orden en el Aguán, no han hecho nada por esclarecer los crímenes, tanto de campesinos como de guardias de seguridad y de otras personas que han perdido la vida.

Origen de la agudización

El conflicto en el Aguán se ha recrudecido luego de que los campesinos ocuparan cinco fincas propiedad de los inversionistas Morales y Facussé y han jurado regresar cuantas veces sea necesario si las autoridades los desalojan.

Una de las fincas ocupadas es Los Laureles, propiedad del inversionista Facussé, como también es dueño de la Paso Aguán y la San Isidro.

La Paso Aguán la ocupa el Movimiento Campesino Refundación Gregorio Chávez.

La San Isidro fue ocupada por el MARCA luego de que el 29 de junio recibieran una sentencia favorable de un juzgado de Francisco Morazán, resolución que fue inmediatamente revocada por la Corte de Apelaciones, que emitió órdenes de desalojo que no se han cumplido.

Una resolución igualmente favorable recibieron los del Marca en un juicio que tenían por las fincas Despertar y La Trinidad. En total son cinco las nuevas fincas que están en conflicto.