Tegucigalpa, Honduras.- El Congreso Nacional ingresará esta semana a una etapa determinante para la aprobación en su tercer y último debate de las reformas a la Ley General de la Industria Eléctrica, un proyecto altamente crucial encaminado a reestructurar el modelo energético y frenar el deterioro financiero de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
La discusión en el pleno se reactiva tras la culminación de una mesa de trabajo impulsada por la bancada del Partido Liberal, la cual afinó durante más de un mes una contrapropuesta integral que busca fortalecer la transparencia, fijar controles operativos y garantizar condiciones de equidad en el mercado eléctrico.
El proyecto de ley en su etapa final contempla la transformación del modelo de gestión de la estatal eléctrica, dividiendo sus operaciones en tres unidades independientes de generación, transmisión y distribución para modernizar la prestación del servicio a nivel nacional.
"El Partido Liberal anunció que ya tiene una propuesta bien integral. "La vamos a analizar el lunes y creería que con la anuencia de fortalecer y modernizar la ENEE hay disponibilidad de que el próximo martes se pueda iniciar la aprobación de esta ley", adelantó Tomás Zambrano, presidente del Congreso Nacional.
La premisa central de las modificaciones al marco legal del subsector eléctrico apunta al saneamiento financiero del Estado, combatiendo directamente el porcentaje de pérdidas técnicas y no técnicas que arrastra la ENEE en la red nacional.
De acuerdo con las estimaciones oficiales expuestas en el dictamen, la insostenibilidad de las pérdidas operativas absorbe miles de millones de lempiras del presupuesto público que terminan impactando en el bolsillo de la ciudadanía y frenando la inversión productiva.
"La reforma a la ley de energía eléctrica busca reducir las pérdidas; estamos hablando de 16,000 millones de lempiras al año, son casi 50 millones de lempiras diarios, que los paga el pueblo", dijo Zambrano.
El titular del Legislativo enfatizó que la transformación legal del sector es un paso ineludible para atraer nuevos flujos de capital extranjero al rubro energético y garantizar estabilidad en el suministro nacional.
"Mientras no tomemos estas decisiones, las pérdidas seguirán incrementándose", recalcó el titular del Poder Legislativo.
Presentacion de observacones
Por su parte, la bancada liberal confirmó que su contrapropuesta técnica está completamente terminada y lista para ser remitida al pleno legislativo, esperando que sea discutida de manera simétrica con los planteamientos del resto de las fuerzas políticas.
Se destacó que el documento final es el resultado de un proceso de análisis con especialistas del sector para recuperar la eficiencia y confiabilidad que tuvo el sistema energético en el pasado.
"Nosotros esperamos ya poderlas tener listas para la próxima semana. Ya definitivamente presentarlas al pleno para que empiecen a ser discutidas y socializadas", expresó Fernando Castro, diputado del Partido Liberal.
El parlamentario puntualizó que el texto incluye ajustes de fondo sobre la propuesta enviada por el Poder Ejecutivo, orientados a subsanar omisiones e incorporar salvaguardas legales que eviten abusos en la administración de los contratos y en la operación de la estatal.
Asimismo, se aclaró que la propuesta no busca paralizar las labores institucionales de la empresa pública, sino establecer un marco claro y riguroso de fiscalización que beneficie directamente a los consumidores hondureños.
"Lo que queremos es que la ley sea justa, sea pareja, sea equitativa y sobre todo que sea transparente y que no vengan más cosas en el futuro que nos podamos lamentar", manifestó Castro.
Con la entrega formal del documento de los liberales y las iniciativas de las demás bancadas, el pleno del Congreso Nacional buscará construir los consensos requeridos para someter a votación el articulado final del nuevo esquema energético durante las sesiones de esta semana.