Tegucigalpa, Honduras.- En horas de la noche de este jueves 9 de abril el pleno del Congreso Nacional aprobó por unanimidad la derogación del Fondo Social Departamental, un mecanismo vigente por más de 40 años y señalado de forma reiterada por facilitar el uso discrecional de recursos públicos.
La decisión se adoptó en el pleno legislativo como parte de un paquete de reformas constitucionales y a la Ley Orgánica del Poder Legislativo, introducido durante la semana en curso.
Con esta medida, el Legislativo busca eliminar un esquema que, según críticas de sociedad civil y organismos internacionales, permitió el desvío de fondos hacia proyectos sin ejecución comprobada o fines personales.
La iniciativa fue presentada por el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, y plantea un nuevo modelo en el que los diputados podrán continuar gestionando proyectos para sus comunidades, pero sin intervenir en la asignación ni desembolso de recursos financieros.
¿Qué es el Fondo Departamental?
El Fondo Departamental operaba mediante subvenciones o ayudas sociales canalizadas por los congresistas hacia ciudadanos en condiciones de vulnerabilidad. Estos recursos se destinaban a gastos como atención médica, becas, materiales de construcción o asistencia en casos de fallecimiento.
Este mecanismo tenía sustento en el artículo 81-A de la Ley Orgánica del Poder Legislativo, incorporado mediante el Decreto 156-2018.
Posteriormente, el 18 de octubre de 2019, se aprobó una ley especial para regular su funcionamiento a través del Decreto 116-2019. Sin embargo, dicha normativa fue derogada el 2 de agosto de 2023, dejando sin regulación específica la ejecución de estos fondos.
Pese a ese vacío legal, el artículo 81-A continuaba vigente, lo que permitía a los diputados seguir gestionando ayudas sociales.
Con la reciente derogación aprobada por el Congreso, se elimina formalmente este esquema y se da paso a un modelo que separa la función de gestión política del manejo directo de recursos públicos.