Estados Unidos alentó al gobierno de Honduras a continuar trabajando en la implementación de reformas para fortalecer la capacidad de las instituciones de seguridad y justicia.
El llamado fue realizado durante una reunión entre el presidente Porfirio Lobo y el subasesor de Seguridad Nacional norteamericano, Denis R. McDonough, la mañana del miércoles en Casa Presidencial.
En el encuentro, el mandatario dialogó con el funcionario estadounidense sobre temas de seguridad ciudadana, justicia, derechos humanos, democracia, desarrollo económico, entre otros aspectos.
McDonough fue recibido por el gobernante junto a la embajadora de Estados Unidos en Tegucigalpa, Lisa Kubiske, tras haber arribado a la capital procedente de Bogotá, donde copresidió el diálogo de alto nivel sobre seguridad estratégica entre Colombia y Estados Unidos.
El subasesor de Seguridad Nacional destacó la participación “pacífica y democrática” de los hondureños en las urnas el pasado 18 de noviembre y resaltó la estrecha asociación bilateral a lo largo de los años entre Honduras y Estados Unidos.
McDonough dijo que programas como la Iniciativa Regional de Seguridad Centroamericana (Carsi) demuestran el compromiso norteamericano de trabajar junto al país para crear una Honduras segura y próspera.
“Alentamos los esfuerzos de Honduras en la implementación de reformas que fortalecerían la capacidad de las instituciones en los sectores de seguridad y justicia de investigar los crímenes y arrestar, procesar y enjuiciar a los ofensores criminales”.
“El trabajo de la Comisión de la Reforma de la Seguridad Pública construye una base sólida para el fortalecimiento de las instituciones claves responsables de mantener el Estado de Derecho”, expresó McDonough.
En una comparecencia ante los medios de comunicación, el Subasesor sostuvo que Estados Unidos y Honduras pusieron en marcha el primer grupo de trabajo bilateral en el tema de derechos humanos, el cual abordará la cultura de violencia en Honduras.
El representante de la Casa Blanca afirmó “que el combate contra el crimen violento y la impunidad no puede ser llevado a cabo en detrimento de los derechos humanos”.
Explicó además que “las pláticas de hoy también incluyeron discusiones sobre la pobreza e inequidad que demasiados ciudadanos deben confrontar cada día. Puesto que el crecimiento económico es el principal contribuyente para un desarrollo social, esta es un área donde pretendemos trabajar de forma cercana con Honduras y otros socios en Centroamérica para promover una mayor prosperidad”.
Por su parte, el canciller, Arturo Corrales, manifestó que “no hay mejor amistad que aquella donde ninguna de las partes claudica en sus principios sino que multiplica el entusiasmo. Sin perder cuota de identidad de Honduras, agradece que la potencia norteamericana nos ayude, pero respetando al máximo nuestra acción de gobierno y respetando al máximo nuestra identidad nacional”.
En cuanto a la seguridad, se coincidió en que el tema está íntimamente ligado a los dos países, entre otras razones, por los flagelos del narcotráfico, el crimen organizado, lavado de activos y la compra de conciencias que genera corrupción e impunidad, explicó.
“Esa seguridad es inherente en Honduras como en Estados Unidos, al bienestar y el bien común de todos y en ese sentido, las conversaciones fueron muy productivas y claras e identificamos cursos de acción inmediatos y de largo plazo, se habló de legados y de extender puentes para que los otros que vengan puedan hacer lo mismo”, precisó Corrales.