Tegucigalpa, Honduras.- Los casos de tosferina muestran una alza en lo que va del 2026, al contabilizarse 67 contagios hasta la semana epidemiológica siete (del 15 al 21 de febrero), cifra que representa más de la mitad de todos los reportados durante 2025.
De acuerdo con los registros oficiales, dados a conocer por las autoridades del Programa Ampliado de Inmunización (PAI), en todo el año 2025 se confirmaron 114 casos de esta enfermedad respiratoria altamente contagiosa.
Ese año también se confirmaron ocho muertes por la enfermedad que se contagia principalmente al inhalar las gotitas de la nariz o la garganta de personas infectadas.
Sin embargo, en apenas siete semanas del presente año ya se alcanzó el 58.7% de ese total. "En el presente año ya llevamos 67 casos y cinco muertes", confirmó Leticia Puerto, técnica en enfermedades prevenibles por vacunación del PAI.
Los fallecidos son menores de edad, la mayoría de la zona norte, entre ellos dos recién nacidos de la ciudad de San Pedro Sula.
Esta enfermedad, aunque afecta a los diferentes grupos poblacionales, es mayor en los niños menores de un año. Del total de quienes se han contagiado, el 67% son menores de un año, mientras que el 33% son menores de dos meses.
Puerto informó que este año se registran contagios en 16 de las 20 regiones sanitarias que hay a nivel nacional; las zonas que no han presentado casos de esta enfermedad son Ocotepeque, Valle, Choluteca y Copán.
La tosferina, conocida también como tos convulsiva, es una enfermedad bacteriana muy contagiosa que afecta al tracto respiratorio; en Honduras comenzó a tener un repunte desde el 2025, debido a las bajas coberturas de vacunación.
En ese sentido, las autoridades sanitarias resaltaron la importancia de que los menores reciban su esquema de vacunación contra esta enfermedad.
"La enfermedad es prevenible a través de la vacunación, por eso es importante que los padres demanden del servicio de vacunación para sus hijos", recomendó la experta del PAI.
La vacuna se aplica a los niños y niñas a partir de los dos, cuatro y seis meses; a los 18 meses y a los 4 años deben recibir un refuerzo.
También se aplica el inmunizante a las embarazadas desde las 26 hasta las 37 semanas de gestación, con el propósito de proteger al recién nacido durante los dos meses previos a comenzar su esquema de vacunación.