Tegucigalpa, Honduras.-El cardenal Óscar Andrés Rodríguez hizo este domingo 27 de septiembre un llamado a la coherencia entre las palabras y las acciones, al cuestionar durante su homilía la falsedad, la hipocresía, la mentira y la doble moral, especialmente entre quienes ejercen algún tipo de liderazgo.
A partir de la parábola de los dos hijos, Rodríguez señaló que no basta con expresar compromiso si este no se demuestra con hechos. Explicó que una persona puede reconocer sus errores y cambiar su conducta, mientras que otra puede prometer cumplir con algo y finalmente no hacerlo.
“La falsedad y la hipocresía, la mentira y la incoherencia, la infidelidad de la palabra dada, la doble vida, la doble moral no son aceptables ante Dios y mucho menos en los dirigentes sociales, políticos y religiosos”, manifestó el cardenal.
Durante su reflexión, Rodríguez cuestionó a quienes reducen la fe y el compromiso a discursos o palabras, sin que exista correspondencia con sus acciones. Ante ello, llamó a revisar la conducta personal y procurar que no haya distancia entre lo que se dice y lo que se hace.
“¿Cuántas veces decimos una cosa y hacemos otra?”, preguntó el cardenal durante la homilía, al insistir en la necesidad de que las acciones sean consecuentes con las palabras.
Rodríguez también destacó que el reconocimiento de los propios errores puede conducir a un cambio en la conducta. En ese contexto, sostuvo que la práctica de la fe requiere un proceso personal que se refleje en la vida cotidiana. “Más importante que decir que somos cristianos es esforzarnos por llegar a hacerlo poco a poco, humildemente”.
“La fe no es algo que se posee, la fe no es un conjunto de creencias; es un camino interior que se vive y se traduce en lo que hacemos cada día”, agregó el cardenal.
En otro momento de su homilía, Rodríguez citó la enseñanza bíblica: “Les aseguro que los publicanos y las prostitutas les llevan la delantera en el camino del Reino de Dios”.
A partir de esta reflexión, afirmó que la fe debe demostrarse mediante las acciones. “La verdadera fe hoy y siempre la viven todos aquellos hombres y mujeres que tratan de vivir lo que dicen que creen”, señaló.
El cardenal Rodríguez de igual manera llamó a quienes se identifican como cristianos a procurar que sus acciones sean consecuentes con esa condición y resumió su reflexión en una petición: “Señor Jesús, que no haya distancia entre lo que digo con mis palabras y lo que vivo con mi vida de cada día”.
“Todos los que se dicen cristianos deben actuar como cristianos y no decirse cristianos”, concluyó.