El ministro de Educación, Marlon Escoto, no piensa “dejar títere sin cabeza” antes de dejar su cargo al frente de esa Secretaría.
Uno de los asistentes de Escoto comunicó ayer que “se comenzó el proceso para cancelar las dos plazas que tiene en el sistema Roberto Ordóñez”, director del Instituto Central Vicente Cáceres (ICVC).
El ministro de Educación se ha tomado en serio las acciones en contra de todos aquellos que le han adversado e infringido la ley durante su gestión.
Primero arremetió contra los dirigentes (ya canceló a Edwin Oliva, y están en proceso otros cuatro dirigentes más) y luego con algunos directores de centros educativos.
El pleito entre ambos
Los roces entre Escoto y Ordóñez comenzaron desde el año pasado, cuando el ICVC participó en los desfiles paralelos que se celebraron el 15 de septiembre de 2012.
Sin embargo, en ese entonces, las diferencias quedaron con un bajo perfil. El ministro Escoto apenas tenía pocos meses de haber asumido el cargo. No obstante, al inicio de este año escolar ambos funcionarios volvieron a medir fuerzas.
Ordóñez desobedeció la orden de Escoto, que pidió a todos los centros escolares del país iniciar el proceso de matrícula el 15 de enero.
El director del Central adujo que no podía aperturar el colegio porque no contaba con el personal de servicio civil (estaban de vacaciones) para realizar el proceso de matrícula.
Ordóñez abrió las puertas del Central hasta el 1 de febrero. Debido a eso, Escoto abrió un proceso administrativo para deducirle responsabilidades.
De hecho, actualmente Ordóñez está suspendido sin goce de sueldo (por un mes) por la comisión de esa falta.
Posteriormente, en agosto, el director del Central anuncia que su colegio no participará en los desfiles patrios de este año porque no cuenta con el equipo musical adecuado para conformar la banda de guerra.
Escoto le gira una circular donde le pide que le haga el listado de los instrumentos que necesita.
Ordóñez le responde al decirle que no hay tiempo para entrenar y que no arriesgará el nombre del instituto que siempre ha hecho gala de su banda de guerra.
Además le sugiere que el dinero que invertirá en instrumentos, mejor que lo destine a comprarles pupitres.
Escoto de nuevo abre un procedimiento administrativo contra Ordóñez y el ministro anuncia que por ser reincidente al director le correspondería una suspensión de un año.
El director del Central acudió recientemente al Ministerio Público para denunciar a Escoto por el presunto delito de abuso de poder y persecución.
Es ilegal: Ordóñez
EL HERALDO dialogó con el director del Central y afirmó que “no tengo conocimiento de esta nueva acción (de cancelación de plazas) que se ejecuta en mi contra”.
Evidentemente, “se trata de la misma campaña de persecución en mi contra” pues “no se me ha seguido ningún proceso administrativo (que los anteriores)”.
Ordóñez alegó que tiene más de 30 años de servicio en el sistema educativo y que su nombramiento nunca estuvo en tela de juicio.
“Con esto, lo que quiero decir es que tampoco por esa vía se puede proceder a mi cancelación porque mi nombramiento estuvo en el marco de la ley”, argumentó.
Aclaró, además, que “yo solo tengo una plaza en el sistema educativo y no dos como aseguran los más cercanos colaboradores del ministro”.
Anunció que no permitirá que se cometan más atropellos en su contra y advierte que acudirá a todas las instancias legales para hacer valer su derecho como ciudadano.