Sobre el recorrido que hicieron los sicarios que asesinaron a un expolicía y a una mujer en el bulevar Centroamérica
se podría establecer que al menos 15 cámaras de seguridad pública captaron su trayectoria.
El jueves, alrededor de la 1:00 de la tarde, dos malhechores que se conducían en una motocicleta negra acribillaron a balazos al expolicía Luis Manuel Valladares Izaguirre, de 24 años, originario de El Paraíso, y su acompañante, la señora Rosibel González Valle, de 44 años, con domicilio en la residencial Villa Centroamericana.
Los ahora occisos se conducían en una camioneta en dirección a Plaza Miraflores y frente a la estación gasolinera, ubicada en la entrada a la colonia El Hogar, fueron atacados a tiros por uno de los dos motorizados.
Un testigo ocular del hecho aseguró que los asesinos huyeron hacia El Hogar, pero a una cuadra el copiloto se bajó de la moto y se subió a un vehículo marca Izusu del cual no dio a conocer las demás características.
El individuo que conducía la motocicleta huyó solo, mientras que el pistolero se fue en el automotor.
Un equipo de la Sección de Homicidios de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) estuvo presente en la escena para realizar las pesquisas preliminares orientadas a identificar y capturar a los asesinos.
Los investigadores analizan varias hipótesis que se tejen en torno al crimen, pero sin duda, harán uso de algunos elementos que podrían servir para el esclarecimiento del doble crimen.
Cámaras de seguridad
El inspector de Policía, Omar Posadas, reveló que según lo declarado por testigos, la motocicleta en que se desplazaban los pistoleros circulaba por el carril que conduce de Miraflores al centro de la capital.
Frente al centro comercial Centroamérica hicieron un retorno hacia el otro carril, se pusieron al par de la camioneta y dispararon con una pistola, matando a los dos ocupantes.
En base a esa versión, y tomando como punto de partida Plaza Miraflores, los criminales tuvieron que haber sido captados directamente por, al menos, nueve cámaras de video oficiales y una privada, según se constató en un recorrido hecho por EL HERALDO. Esto sin tomar en cuenta otras cámaras de vigilancia que están en edificios privados a lo largo del recorrido.
Las unidades de video que pudieron haber captado a los sicarios son una que está ubicada en el puente peatonal a la altura de Plaza Miraflores (carril hacia el centro), cuatro en el cruce entre el bulevar Centroamérica con las colonias Las Colinas y Luis Landa, otras cuatro que están a unos 25 metros donde ocurrió el doble asesinato, es decir en el semáforo que está en el cruce entre el bulevar Centroamérica y la colonia El Hogar, y una más de carácter privado que está ubicada en un edificio en la entrada a dicha colonia.
Sin embargo, el momento en que los sicarios dispararon solo pudo haber sido grabado por una de estas cuatro cámaras que están en el carril que va al centro y que tiene dirigido su lente hacia la gasolinera.
Lo que se pudo observar es que en el carril que conduce hacia la colonia Kennedy no hay ninguna cámara pública cerca de la escena del crimen, como ocurre en el que va hacia el centro.
Podría existir la posibilidad de que el rostro del pistolero se pudiera ver en el momento en que se le cayó el casco sobre el pavimento.
Otra hipótesis que analiza la Policía es que los sicarios estuviesen esperando a las víctimas en el parqueo de la estación distribuidora de combustible o en las cercanías y que desde ahí empezaran a seguir el automóvil.
Hasta la fecha se han instalado más de 650 cámaras en la capital, del total de 800 que fueron asignadas para esta ciudad.
El gobierno invirtió más de 600 millones de lempiras en adquirir alrededor de 1,200 cámaras para ser instaladas en Tegucigalpa y San Pedro Sula, durante la administración de Óscar Álvarez en la Secretaría de Seguridad.
Los resultados de este proyecto no han sido los esperados, pues no se han reportado capturas de sospechosos que hayan sido captados en la ejecución de algún crimen o de otro delito.
En enero del presente año, el presidente de la República, Porfirio Lobo, desmintió a su ministro de Seguridad, Pompeyo Bonilla, quien aseveró que las unidades de video tenían seis meses sin funcionar por falta de pago a la empresa que presta los servicios.
El gobernante desmintió a Bonilla y aseveró que nunca se había suspendido el servicio y que las cámaras funcionaban normalmente.