Ni el dolor ni las amenazas han podido detener a Hilda Caldera, viuda de Alfredo Landaverde, quien este viernes acompañó a los comunicadores sociales en una marcha por la capital de Honduras para exigir un alto a la ola de violencia.
Caldero, quien recibió un balazo tras el ataque en el que murió su esposo dos días atrás, afirma que no detendrá su lucha para que se esclarezca el crimen y que no quede en la impunidad.
Invitó a la viuda de Julian Arístides González a que se una a esta cruzada.
'Únete a mí, búscame, yo estoy a tu lado, al lado de todas las personas que han sufrido violencia', fue el mensaje de Caldera para Lesly Portillo, quien dos años atrás perdió en circunstancias similares a su esposo Julián Arístides Gonzáles, entonces jefe de Lucha contra el Narcotráfico.
En vísperas del segundo aniversario de aquel crimen, Portillo denunció que las personas que mataron a su esposo son de la Policía.
Fueron miembros de la institución policial los que también llevaron luto y dolor a la rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) Julieta Castellanos, quien
perdió a su hijo menor
a manos de varios agentes vinculados con el cartel de La Granja.
'Ellas son mi ejemplo', dijo este viernes Caldera al referirse a Portillo y a la rectora Castellanos.
'Julieta está en pie de lucha porque ella teme que si no es así, la muerte de su hijo quedará impune', reflexionó Caldero y afirmó que la entereza de Julieta Castellanos y de Lesly Portillo han sido su ejemplo a seguir en estos momentos duros que está viviendo.
La viuda de Landaverde asegura que continuará la lucha de su esposo pues 'esto empieza un camino de esperanza, un camino de vida, un camino de amor. Mi esposo se inmoló, que no haga falta otro muerto para que se hagan las cosas como deben hacerse'.
'Los periodistas son nuestra voz, no quiero un periodista más muerto' declaró.
Además agregó, 'lo peor que podemos hacer es quedarnos callados, por eso estoy hoy aquí, ayer lo enterré y aquí estoy, no puedo perder un minuto, ni un segundo, no quiero que maten a otra persona más'.
Los periodistas salieron a las calles
en Tegucigalpa y San Pedro Sula para exigir que cesen los asesinatos y las amenazas contra la libertad de expresión.
En esta semana que agoniza, dos hechos conmocionaron al país entero. El primero ocurrió el martes, cuando la periodista Luz Marina Paz Villalobos fue asesinada junto a un acompañante. Con ella suman 17 los periodistas que mueren a manos de criminales en los últimos dos años.
Al día siguiente, otro hecho violento arremetió con mayor fuerza a nivel nacional. El ex asesor en narcotráfico de la Secretaría de Seguridad Alfredo Landaverde fue asesinado también por sicarios en moto.
No se sabe aún con certeza quiénes son los culpables ni los móviles de estos crímenes, pero en estos hechos desgraciados ha sobresalido la entereza de estas mujeres que exigen justicia aún a costa de su propia vida.