Tegucigalpa, Honduras.- Acompañado con toda su familia y un grupo de militantes del Partido Nacional que portaban sendas pancartas, Juan Orlando Hernández, expresidente de Honduras (2014-2022), llegó a la Corte Suprema de Justicia este miércoles -12 de agosto- para enfrentar su audiencia inicial en el caso que se le sigue por delitos de lavado de activos y fraude ligados al caso Pandora II.
En su ingreso a la sala, el exmandatario se refirió a las declaraciones del Procurador General de la República, Dagoberto Aspra, en una entrevista con CNN donde afirmó que Juan Orlando Hernández operó como parte fundamental de una estructura criminal organizada, rechazando tajantemente los señalamientos.
En las declaraciones Aspra -que está presente en esta audiencia- también se refirió al momento en que Hernández presuntamente amenazó a los procuradores presentes en la audiencia anterior, por lo que sobre este punto, Hernández dijo -ante los medios- "quiero que vean más tarde toda la audiencia, para que vean todo lo que pasó en la audiencia anterior y puedan juzgar como miente esta persona con tal de tener una notoriedad".
En la audiencia inicial la defensa de Hernández espera demostrar su inocencia. "Los procesos judiciales se ganan en los tribunales, no en medios internacionales ni en la palestra pública", señaló Anguie Colindres, del equipo de defensa del exmandatario.
En su comparecencia el exgobernante fue acompañado además por el diputado Marco Midence, que llegó para respaldar a Hernández. "Así como a los otros imputados (del caso Pandora) se les ha dado la sustitución de prisión preventiva, el expresidente debe usar el mismo derecho", pidió Midence al momento de ingresar a los tribunales.
Caso Pandora II
El exmandatario retornó al país el pasado 26 de julio, luego de haber sido indultado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo que le permitió quedar en libertad tras haber sido declarado culpable por delitos de narcotráfico en la Corte del Distrito Sur de Nueva York.
En Honduras enfrente una acusación por el caso Pandora II, una investigación de la Unidad Fiscal Especializada Contra Redes de Corrupción (Uferco) que señala el presunto desvío de más de 288 millones de lempiras, entre 2010 y 2013 mediante las fundaciones Todos Somos Honduras y Dibattista.
Según el Ministerio Público, parte de esos recursos públicos habría sido utilizada para financiar campañas políticas, entre ellas la primera campaña presidencial de Hernández, a través de empresas de fachada, contratos ficticios y prestanombres.