Antonio, el perro rescatado entre escombros da esperanza a una familia en Cali
El rescate de Antonio mantiene la esperanza de encontrar sobrevivientes bajo los escombros cuando ya corre el tercer día tras la tragedia
- Actualizado: 12 de agosto de 2026 a las 09:08
Cuando los rescatistas llevaban cerca de 48 horas removiendo toneladas de hierros retorcidos y concreto en las Torres del Limonar, en Cali, una señal de vida ilusionó a quienes seguían buscando entre los restos de uno de los edificios destruidos por el terremoto que sacudió a Colombia el pasado lunes. Era Antonio, un perro que apareció con vida durante la madrugada de este miércoles, a más de nueve metros de profundidad entre los escombros.
Su rescate fue celebrado como una pequeña victoria en medio de una tragedia que ha dejado más de 50 edificaciones colapsadas en Cali y un balance nacional de al menos 181 personas fallecidas, según el presidente Abelardo de la Espriella, aunque autoridades regionales elevan ese número a aproximadamente 240 muertos.
Antonio fue encontrado en una zona despejada que había quedado debajo de la torre de apartamentos colapsada. Los rescatistas escucharon y observaron movimiento hasta que lograron llegar hasta él.
"Lo encontramos en un área despejada y abierta debajo de los escombros, corría a un lado y otro. Fueron horas de duro trabajo", contó a EFE uno de los voluntarios que participó en el rescate.
El animal tenía lesiones en una de sus patas y varias raspaduras en el cuerpo, pero consiguió salir con vida de la zona de desastre gracias a las atenciones que recibió de médicos veterinarios que se sumaron a las labores del Centro de Bienestar Animal (CBA) de la Alcaldía de Cali.
En una vivienda vecina, que hoy es un improvisado campamento, fue canalizado, recibió medicamentos y quedó bajo observación junto a otros animalitos rescatados.
"El perrito fue auxiliado por nuestros veterinarios, que lo canalizaron y le pusieron medicamentos para hidratarlo. Su condición de salud es estable y ahora también trabajamos para rescatar a Copito, el otro perro de la familia, que también puede estar con vida", explicó a EFE el médico veterinario Martín Ortiz, del CBA.
Ortiz recordó que los animales son seres que también sienten, "que merecen ser tratados con amor y atendidos con todas las capacidades como los humanos".
Para Camila Sepúlveda, dueña del animal, la aparición de Antonio fue mucho más que el rescate de un perro. Entre lágrimas, la joven espera noticias de su madre, Luz Adriana Correa, y de su abuela, Mélida Betancourt, quienes vivían en el primer piso de la vivienda familiar que quedó completamente destruida.
Era el hogar donde Camila creció. Ahora solo quedan los restos de la edificación y una búsqueda que todavía no termina. "Si Antonio está bien, yo sé que mi mamá y mi abuela están bien. Él estaba con ellas, estoy segura, él nunca las dejaba solas", dijo la joven a EFE, aferrándose a la fe y la esperanza.
Antonio era uno de los animales que estaban en el inmueble cuando ocurrió el terremoto y su rescate alimenta ahora la esperanza de Camila y de otras familias que permanecen alrededor de los edificios destruidos, esperando una señal, un ruido o cualquier indicio que permita saber que sus seres queridos siguen con vida.
Antonio se convirtió así en uno de los rostros inesperados de una emergencia que parece no tener fin.