Tegucigalpa, Honduras.- El aumento de las enfermedades crónicas representa uno de los principales desafíos para el sistema sanitario público, que viene enfrentando dificultades para garantizar tratamientos continuos y una atención integral a los pacientes.
En Honduras, más del 45% de la población padece alguna enfermedad crónica, entre ellas diabetes, problemas cardiovasculares, enfermedades renales y padecimientos oncológicos, advirtió Blanca Munguía, directora de Salud de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ).
La especialista señaló que el sistema sanitario del país continúa concentrando sus esfuerzos en atender las enfermedades cuando ya se han desarrollado, en lugar de fortalecer la prevención, la detección temprana y la atención primaria en salud.
Explicó que en los últimos años se ha observado un incremento de pacientes con enfermedades de base, lo que aumenta la demanda de medicamentos, tratamientos y servicios médicos especializados.
Lamentablemente, el sistema público todavía no tiene la capacidad suficiente para responder de manera oportuna y garantizar la continuidad de la atención que requieren estos pacientes, consideró la especialista.
Munguía advirtió que no basta con entregar medicamentos para un mes si posteriormente las personas vuelven a enfrentar dificultades para acceder a sus tratamientos, debido a que las enfermedades crónicas requieren seguimiento médico y atención permanente.
En ese sentido, sostuvo que Honduras necesita fortalecer su sistema sanitario para responder a las necesidades de una población que demanda servicios integrales y sostenidos en el tiempo.
Para resolver ese y otros problemas que padece desde hace varios años el sistema sanitario público, Munguía considera necesario el nombramiento de un nuevo ministro o ministra de Salud que cuente con experiencia y capacidad de decisión.
A su criterio, el país requiere una autoridad sanitaria con suficiente respaldo político del Poder Ejecutivo para impulsar cambios y ejecutar una agenda de transformación en la Secretaría de Salud (Sesal).
Agregó que no solo se trata de nombrar a una persona frente a la Sesal, sino garantizar que tenga las condiciones y autonomía necesarias para tomar decisiones y dar continuidad a las acciones que requiere el sistema sanitario.
Entre los principales retos mencionó la necesidad de cambiar el enfoque de atención, de uno predominantemente curativo a otro que priorice la prevención, la atención primaria y el seguimiento de los pacientes.
Munguía insistió en que las personas con enfermedades crónicas necesitan servicios médicos permanentes, acceso oportuno a medicamentos y controles periódicos para evitar complicaciones en su estado de salud.