Tegucigalpa, Honduras.- Las recientes alzas en los precios de los combustibles, impulsadas por la crisis en Medio Oriente, han reavivado el debate en Honduras sobre la eliminación de impuestos a los carburantes, generando diferencias incluso dentro del Partido Liberal.
Por un lado, la diputada Iroshka Elvir reiteró su postura a favor de eliminar estos tributos, argumentando que se trata de una medida necesaria para aliviar el impacto económico en la población.
“En el pasado exigimos al gobierno eliminar los impuestos al combustible. Hoy, nuestra exigencia debe ser la misma por el bienestar del pueblo hondureño”, expresó la congresista, al tiempo que llamó a mantener coherencia en las posiciones políticas.
“El pueblo está cansado de excusas. Lo hicimos por cuidarle la bolsa a todos los hondureños, y hoy esa sigue siendo la razón principal”, añadió.
Sin embargo, esta propuesta ha sido cuestionada por diversos sectores, entre ellos el también liberal José Luis Moncada, quien advirtió sobre los riesgos fiscales de una eliminación inmediata del impuesto.
Moncada sostuvo que una decisión de este tipo, aunque “políticamente rentable”, podría resultar perjudicial para la estabilidad económica del país.
“Un ‘X’ responsable no puede ser rehén del corto plazo. La tentación de eliminar de golpe el impuesto al combustible frente al alza del petróleo es políticamente rentable, pero fiscalmente riesgosa”, señaló.
El dirigente explicó que este tributo no es marginal, ya que representa una parte estructural del presupuesto público, por lo que su eliminación abrupta generaría un vacío difícil de compensar sin recurrir a endeudamiento o recortes en áreas sensibles.
“Eliminar el impuesto sin hoja de ruta es populismo; reformarlo con criterio técnico es política pública seria. Ese es el verdadero debate”, enfatizó.
Asimismo, Moncada propuso un enfoque más técnico y gradual, que incluya la evaluación del impacto inflacionario, el costo fiscal y la implementación de medidas complementarias como subsidios focalizados, eficiencia en el gasto público, ampliación de la base tributaria y combate a la evasión.
También sugirió explorar alternativas como la revisión de la cadena de costos de los combustibles y la promoción de energías alternativas para reducir la dependencia del petróleo a mediano plazo.
Otro liberal que se sumó a las propuestas para intentar mitigar el impacto de los fuertes incrementos que ha estado presentando el refinado fue Rashid Mejía, quien afirmó que esta semana estaría presentando una moción para reducir los impuestos.
"Esta semana estaré presentando el proyecto de decreto para reducir los impuestos al combustible de forma temporal como medida de alivio al pueblo hondureño", afirmó en sus redes sociales.
"Espero contar con el apoyo de todas las bancadas ya que esto realmente traerá un beneficio para todos los hondureños!", pidió.
El contraste entre las posturas refleja un debate interno en el liberalismo hondureño: mientras algunos sectores apuestan por medidas inmediatas para aliviar el bolsillo de los ciudadanos, otros advierten sobre la necesidad de garantizar la sostenibilidad fiscal del país mediante soluciones estructurales y técnicamente sustentadas.