Tegucigalpa, Honduras
Dos áreas verdes de la Escuela Lisandro Quezada fueron otorgadas para el proyecto de reforestación generada por su participación en Escuelas Amigables con el Ambiente.
Los estudiantes de sexto grado y docentes se prepararon con anticipación para desarrollar la jornada de siembras. En el centro escolar el cambio es significativo, pues luego de aceptar participar en la competencia verde que coordina diario EL HERALDO la naturaleza ha tomado mayor importancia.
Unas 60 plantas de diversas especies, entre mala madre, ciprés, laurel, y acacia roja, a partir de ahora adornan la institución educativa.
Petición
Las plantas fueron donadas por autoridades de la Unidad de Gestión Ambiental de la Alcaldía Municipal, pues dentro de sus proyectos ecológicos se contempla recuperar espacios en los centros escolares.
Al momento de ejecutar la plantación los infantes, además, aprendieron el proceso de siembra y cómo deben abonar las plantas para un mejor crecimiento.
La actividad les gustó, al grado de solicitar que se les donaran árboles para luego plantarlos en su s hogares.
Dos áreas verdes de la Escuela Lisandro Quezada fueron otorgadas para el proyecto de reforestación generada por su participación en Escuelas Amigables con el Ambiente.
Los estudiantes de sexto grado y docentes se prepararon con anticipación para desarrollar la jornada de siembras. En el centro escolar el cambio es significativo, pues luego de aceptar participar en la competencia verde que coordina diario EL HERALDO la naturaleza ha tomado mayor importancia.
Unas 60 plantas de diversas especies, entre mala madre, ciprés, laurel, y acacia roja, a partir de ahora adornan la institución educativa.
Petición
Las plantas fueron donadas por autoridades de la Unidad de Gestión Ambiental de la Alcaldía Municipal, pues dentro de sus proyectos ecológicos se contempla recuperar espacios en los centros escolares.
Al momento de ejecutar la plantación los infantes, además, aprendieron el proceso de siembra y cómo deben abonar las plantas para un mejor crecimiento.
La actividad les gustó, al grado de solicitar que se les donaran árboles para luego plantarlos en su s hogares.