Tegucigalpa, Honduras.- Cuando una organización cumple 30 años en un país, puede elegir entre celebrar lo que fue o demostrar lo que es. Swisscontact eligió lo segundo.
Ayer, en el Museo para la Identidad Nacional de Tegucigalpa, la fundación suiza para la cooperación al desarrollo conmemoró tres décadas en Honduras con cifras que sostienen cada palabra: más de 89.000 personas beneficiadas, 63.6 millones de dólares movilizados y un modelo que América Latina ya mira como referencia.
En tres décadas de presencia en Honduras, Swisscontact ha acompañado a más de 42,000 productores en el sector caficultor, de los cuales más de 9,000 son mujeres que hoy participan en cadenas de valor que antes les eran ajenas. A ese recorrido se suma la introducción y expansión del cacao en el departamento de El Paraíso, uno de los proyectos más representativos de su apuesta por la transformación productiva con arraigo territorial y proyección a mercados internacionales.
Liliana Sánchez Iglesias, directora país de Swisscontact en Honduras, lo resumió con la precisión de quien conoce cada tramo del camino recorrido. "Hoy celebramos 30 años de presencia en Honduras, pero más que celebrar el pasado, celebramos una relación construida sobre confianza, trabajo conjunto y visión compartida. Hemos avanzado, pero aún hay mucho por hacer."
Philippe Schneuwly, CEO de la organización, situó el aniversario en el contexto que exige el momento, "el desarrollo sostenible exige competitividad, innovación y alianzas sólidas con el sector privado. Hoy, sostenibilidad ambiental y productividad empresarial son inseparables para competir en mercados globales."
Saúl Díaz, director regional para América Latina, fue directo sobre el lugar que ocupa Honduras dentro de la estrategia continental de la organización: "Sabemos qué funciona en la región y cómo escalarlo. Honduras ha sido una plataforma de soluciones replicables, particularmente en la integración de pequeños productores a cadenas formales." Con 32 proyectos activos en seis países, la huella hondureña se extiende por toda la región.
Brindis
La velada cerró con las palabras de Schneuwly, quien invitó a los presentes a alzar las copas en un brindis que no fue por el pasado sino por lo que queda por construir. Después, el cóctel Conexiones que Trascienden prolongó las conversaciones entre aliados, productores y colaboradores que han sido parte de esta historia.