Los Ángeles, Estados Unidos.- Paris Jackson, de 28 años, reveló que se sometió a terapia electroconvulsiva (TEC) después de estar "a centímetros" de atentar contra su propia vida. La cantante, hija de Michael Jackson, detalló que completó nueve sesiones en tres semanas, bajo anestesia general, tras haber agotado antes otras alternativas de tratamiento.
Jackson describió el procedimiento: anestesia, protector bucal y correas de sujeción. Antes de someterse a él, tuvo que sustituir sus piercings metálicos por piezas de plástico. Su médico le explicó que la técnica actual ya no es comparable a la de décadas pasadas, gracias al uso de anestesia general.
Las primeras sesiones fueron duras, admitió: dolores agudos de cabeza al despertar y episodios de amnesia que le impedían recordar visitas de amigos, pese a tener pruebas de que habían ocurrido. La portada de su segundo álbum, Happiest Day of My Life, está inspirada directamente en esa experiencia.
Según explicó, la TEC favorece la neuroplasticidad cerebral y sigue considerándose uno de los tratamientos más efectivos contra la depresión severa. Aun así, decidió no continuar de forma indefinida y optó por combinar otras terapias.
Antes de llegar a la TEC, Jackson había probado múltiples alternativas: distintos medicamentos, cinco centros de tratamiento, terapia dialéctico-conductual, EMDR, CBD y estimulación magnética transcraneal, que según dijo ayudó con su TOC pero no con la depresión. También recibió inyecciones de lidocaína en el cuello, que le dieron un alivio temporal.
La artista, sobria desde hace seis años, ya había hablado en 2017 sobre episodios similares de malestar emocional en una entrevista con Rolling Stone. En la conversación con Shetty también abordó su infancia junto a su padre y el momento en que conoció a su madre, Debbie Rowe.