Los Ángeles, Estados Unidos.- Netflix solicitó formalmente a un tribunal federal de California que desestime la demanda por difamación que Tyra Banks presentó en su contra a propósito del documental Reality Check: Inside America's Next Top Model, una producción que repasa la historia y las polémicas del célebre programa de telerrealidad que la propia Banks creó y condujo durante más de dos décadas.
Según reportó la revista Us Weekly, la compañía entregó el viernes 14 de agosto los documentos judiciales en los que pide al juez rechazar de plano las reclamaciones de la exmodelo y presentadora.
La solicitud llega dos meses después de que Banks iniciara el proceso legal, en junio, exigiendo un juicio con jurado para fijar la indemnización que considera merecida.
Un vocero de Netflix se pronunció al respecto el sábado y defendió el trabajo de los realizadores del proyecto: "Los directores Daniel Sivan y Mor Loushy son documentalistas respetados que entrevistaron exhaustivamente a las personas detrás de America's Next Top Model", declaró la fuente a Deadline.
"A Tyra Banks se le dio la oportunidad de hablar abiertamente sobre su experiencia y los creadores presentaron con justicia su perspectiva junto a la de todos los demás participantes que aparecen en este documental. Respaldamos Reality Check: Inside America's Next Top Model y continuaremos defendiéndolo con firmeza".
En los documentos presentados ante el tribunal, Netflix y EverWonder Studio también incorporaron una moción anti-SLAPP, mecanismo legal diseñado para frenar litigios que buscan silenciar expresiones protegidas por la libertad de expresión, además de una moción de desestimación directa contra la demanda de Banks.
Los abogados de la plataforma sostienen que la inconformidad de la exmodelo con el resultado final de la edición no convierte al documental en un contenido difamatorio.
El origen de la disputa
Banks presentó su demanda el 13 de junio ante un tribunal federal de Los Ángeles, luego de asegurar que participó en el proyecto convencida de que ofrecería un balance honesto sobre los logros y las controversias del reality que ella misma llevó al aire por primera vez en 2003.
La modelo alegó que fue entrevistada durante tres horas y media, pero que apenas 16 minutos de ese material terminaron en el montaje final de la serie.
De acuerdo con sus abogados, ese fragmento fue "despojado de contexto y reensamblado para respaldar una narrativa falsa y difamatoria que no guarda relación con lo que realmente expresó".
La demanda también señaló que los productores nunca le dieron la oportunidad de responder a señalamientos que otros participantes habían hecho en su contra antes de que ella se sentara a grabar, información que, según Banks, le fue ocultada deliberadamente durante la entrevista.
Entre los puntos más delicados del litigio figura el manejo que el documental hizo del testimonio de Shandi Sullivan, exconcursante de la segunda temporada del programa, en torno a una presunta agresión sexual ocurrida durante las grabaciones.
Banks afirma que la edición final sugiere que ella conocía el episodio y decidió explotarlo para aumentar el rating, una acusación que su equipo legal calificó como "una invención total".
Tom Clare, abogado de Banks del bufete Clare Locke, respondió a la posición de Netflix con una declaración enviada a ABC News. "Esto no se trata de que Tyra esté insatisfecha con una edición, ni de que quiera control creativo. Se trata de si a los espectadores se les dio una representación precisa de sus palabras y de los hechos", expresó.
"Netflix tiene la entrevista completa y sin editar de Tyra. Si Netflix respalda la precisión de su documental, debería publicar esa entrevista en su totalidad y dejar que los espectadores juzguen por sí mismos", agregó.