Ciudad de México.- La actriz costarricense Maribel Guardia aseguró que está agotada por las situaciones que ha enfrentado desde la muerte de su hijo, Julián Figueroa, el 9 de abril de 2023. La pérdida familiar y el conflicto legal con su exnuera, Imelda Tuñón, han marcado los últimos años de su vida, según sus declaraciones a medios mexicanos.
El diario mexicano El Universal informó que la cantante y actriz, de 67 años, expresó su cansancio ante los acontecimientos recientes. El texto señala que Guardia interpuso una demanda contra Tuñón por presuntos delitos de homicidio, omisión de auxilio y daños a la salud, en relación con el fallecimiento del cantante Julián Figueroa.
Este proceso ocurrió después de que la joven (Imelda) afirmara en un pódcast que le suministraba medicamentos psiquiátricos al cantante, pese a que sus médicos se los habían prohibido.
Ante la prensa, Guardia manifestó que ya no desea hablar públicamente del conflicto. Aunque dijo comprender la situación, reiteró que le resulta muy dolorosa y negó que busque obtener la custodia de su nieto José Julián Figueroa, en contra de lo que, según ella, sostiene la defensa de Tuñón.
La actriz de cine, teatro y televisión, dijo: “sí, es muy duro, muy difícil y muy desgastante y muy triste, porque nunca he querido la custodia de mi nieto. Amo a ese niño con el alma, todos los días rezo por él y yo sé que Julián desde donde está lo está cuidando”.
Sobre este tema, justo el martes 20 de octubre Maribel guardia anunció mediante un comunicado en video, acompañada de su esposo, Marco Chacón, y de su abogado, Alonso Beceiro, que renunciaba al régimen de convivencia con su nieto, que había solicitado por vía judicial.
La actriz, comparó lo que ha vivido con una “telenovela de terror” y reconoció que la situación le ha resultado especialmente difícil.
“De verdad, estoy desgastada, muy agotada, una telenovela de sí, de terror, exactamente, ay, no. Bueno, ya, pues soy fuerte, pero esos son golpes muy duros que tengo que estar enfrentando todos los días y pues de la mano de Dios solamente porque si es duro para mí, muy duro”, expresó.
Finalmente, Guardia pidió que se respete su privacidad y recordó que, aunque la historia pueda parecer propia de una telenovela, se trata de una situación real que le causa dolor.
“Parece una telenovela todo esto, pero es mi vida, es mi vida y es muy doloroso y yo quisiera que me dieran un poquito de privacidad”.
Justo la semana anterior Maribel Guardia compartió lo difícil que era para ella renunciar a su nieto. No existe “dolor más grande para una abuela que tener que renunciar al abrazo de su único nieto, por el temor fundado de que ese abrazo se convierta en una trampa”.