Ahora que Kim Kardashian y Kanye West se convirtieron en padres, las preocupaciones de la pareja se enfocan en el bienestar de su hija North West.
Y es que la socialité y el rapero temen por la vida de su primogénita, debido a que piensan que la pequeña podría morir electrocutada en el jardín de su casa.
La idea atormenta más al cantante, quien cree que en cualquier momento algún aparato de los que ocupan los paparazzi caerá en su propiedad y pondrá en peligro la vida de North West.
Kanye West, de 37 años, está completamente seguro que en el intento de fotografiar a la pequeña, uno de los artefactos a control remoto, perderá dirección y acabará electrocutando a su hija, mientras ella se divierte en la alberca.
'¿Acaso tú tienes que aguantar que acosen a tu hija con aparatos de control remoto? ¿Tienes cámaras sobrevolándola? ¿Qué pasaría si uno de los reporteros pierde el control de una de las cámaras y el aparato cae? ¿Mataría a mi hija?', precisó el polémico cantante, por lo que su angustia ha sido recurrente en los últimos meses.