Los Ángeles, Estados Unidos.- Scarlett Johansson ha recordado en una entrevista con CBS Sunday Morning que los primeros años de su carrera coincidieron con un período especialmente adverso para las mujeres jóvenes en la industria cinematográfica.
La actriz describió esa etapa como una época "dura", en la que era "socialmente aceptable" que las intérpretes femeninas fueran "despedazadas por su apariencia".
Johansson señaló que las opciones profesionales para las mujeres de su generación eran considerablemente más limitadas que en la actualidad.
"Lo que se ofrecía en ese momento para las actrices de mi edad era mucho más escaso que ahora", afirmó. Los arquetipos recurrentes se reducían a papeles como la otra mujer, la amante o la rubia explosiva. La actriz encontró una salida a ese encasillamiento en la escena teatral de Nueva York.
Esa distancia temporal con Hollywood le permitió aprender a esperar "el papel adecuado" en lugar de ceder a la presión de trabajar de manera continua. "Una vez que empiezas a trabajar, sientes que cada empleo va a ser el último", explicó, describiendo una dinámica común entre quienes han alcanzado cierta visibilidad en la industria.
Johansson debutó con proyección internacional en 2003, con tan solo 17 años, gracias a Lost in Translation, dirigida por Sofia Coppola.
Entre sus trabajos posteriores figuran Match Point, The Prestige, The Other Boleyn Girl e Iron Man 2, este último el que marcaría su incorporación al universo cinematográfico de Marvel.
En contraste con aquel panorama, la actriz destaca que en 2026 existen "roles mucho más empoderadores" para las jóvenes intérpretes que cuando ella tenía veinte años.