Los Ángeles, Estados Unidos.- Jamie Lee Curtis abordó sin rodeos su relación con la cirugía estética durante su participación en el podcast IMO with Michelle Obama and Craig Robinson.
La actriz, de 67 años, reconoció haber recurrido a distintos procedimientos a lo largo de su carrera y explicó por qué acabó descartándolos. "Lo intenté todo", dijo Curtis.
"Me he succionado la grasa, me la he cortado. He probado lo que hace todo el mundo, y no funciona." A su juicio, el motivo es que ninguna intervención externa resuelve el problema de la autoestima: "Al final te miras al espejo y te das cuenta de que has usado algo ajeno a ti para cambiarte y ser 'mejor'. Pero no eres mejor, porque sigues siendo la misma persona."
Fue más allá al afirmar que ese proceso genera una sensación de fraude y, en algunos casos, de odio hacia uno mismo. Curtis también apuntó hacia el entorno que alimenta esa dinámica. Habló de lo que denominó el "complejo industrial cosméutico", un sistema que, según ella, opera sobre las inseguridades más básicas de las personas con un argumento siempre igual: que el cambio físico conduce a más amor y más éxito.
"Es una cadena de mentiras", señaló, "y funciona porque ataca nuestras inseguridades más profundas."La actriz recordó una sesión fotográfica que realizó en 2002 para la revista More, en paralelo a la promoción de un libro infantil sobre autoestima.
Decidió posar en ropa interior, sin maquillaje ni filtros, junto a imágenes de ella completamente producida. "Me di cuenta de que era una mentirosa", dijo. "Si hubiera prestado atención a lo que escribí en ese libro, no me habría operado."