Los Ángeles, Estados Unidos.- Antes de que Zendaya cosechara el éxito público y apareciera en proyectos como Spider-Man, Dune o "Euforia", su primer éxito fue criarse en una familia que sentó las bases que la llevaron a explorar su sueño de ser actriz.
La intérprete que se apresta a estrenar su nueva película The Drama, junto a Robert Pattinson, y que tiene en agenda el estreno de la tercera entrega de Dune, la cuarta película de Spider-Man con su prometido Tom Holland y la nueva película de Christopher Nolan "La odisea", ha reconocido en múltiples ocasiones la determinante influencia de sus padres Claire Stoermer y Kazembe Ajamu Coleman, quienes le ayudaron a sentar las bases de la carrera que tiene hoy.
Ambos profesores, Claire y Kazembe solo tienen a su hija Zendaya en común, el padre ya tenía otros cinco hijos de un matrimonio anterior: Katianna, Annabella, Kaylee, Austin y Julien.
Decidieron que Zendaya sería criada en Oakland, una ciudad situada en el área de la Bahía de San Francisco, en California, con población integrada por diferentes grupos de asiáticos, afroamericanos, árabes, indios e hispanos, entre otros, lo que le dio a la pequeña un entorno seguro, cercano y solidario.
La educación influenciada por el arte y el valor por la naturaleza, inculcó en Zendaya una sensibilidad que la acercaría posteriormente a la actuación.
“Desde pequeña veía a mi madre enseñar en el corazón de Oakland, en escuelas con poca financiación. Ella les presentaba las artes, los guiaba a través del lenguaje de Shakespeare y les mostraba las maravillas de la naturaleza fuera de la vida urbana; todas cosas que de otro modo no habrían experimentado", recordó la actriz en una entrevista para People.
Primeros pasos en la actuación
Sus primeros pasos como actriz fueron en las clases de teatro a las que sus padres la inscribieron en el colegio, ahí supo que quería ser actriz. Probó terreno en anuncios para televisión, después hizo varios castings hasta que se le abrió una puerta definitiva: la comedia de Disney Channel Shake it Up, en 2010, para 2017 fue Spider-Man: Homecoming, un salto al cine que marcó su trayectoria hasta hoy, que es una de las actrices más activas en la industria.
Y aunque la intérprete es imponente en cada alfombra roja que recorre, sus referentes de belleza son son ni modelos ni actrices, es su madre, una mujer sencilla que nunca se maquilla pero que le enseñó el verdadero valor de la belleza y a no ceder a los cánones estéticos que la industria impone.
"Mis íconos de belleza son las mujeres de mi vida. Mi madre no usaba maquillaje, y para mí era inspirador ver que no le daba importancia", dijo la actriz.
Aunque sus padres se divorciaron en 2016, y su madre permaneció en Oakland, su padre dejó la docencia para acompañarla en su travesía profesional en Hollywood.
“Debo dar las gracias a mis padres. Tengo mucha suerte de tener los padres que tengo, que siempre me han inculcado unos valores fundamentales que llevo conmigo en todo lo que hago. A ellos les debo todo lo que he hecho”, dijo Zendaya.