San Juan, Puerto Rico. Las icónicas sillas de madera de la portada del álbum "Debí tirar más fotos", además de cuadros, esculturas y hologramas con la imagen de Bad Bunny o elementos de la cultura puertorriqueña, rinden tributo al cantante en la exposición Benito 100 x 35, que abre sus puertas este jueves en i AM art Gallery, en San Juan.
“Benito representa una estrella, una esperanza de que hay que unirse. Hace falta, sí. De hecho, entiendo que estoy haciendo poco o estamos haciendo poco para lo que él ha dado por nosotros”, expresa a EFE, visiblemente emocionado, Ángel Mathieu, curador de esta exposición colectiva que reúne obras de 32 artistas.
Mathieu afirma que se siente “muy complacido” al ver finalizada la muestra, que abre sus puertas dos días antes de los conciertos que dará Bad Bunny en Puerto Rico como cierre de su gira internacional.
El fundador de i AM art Gallery decidió crear la exposición para homenajear al artista después de quedar fascinado tras asistir a uno de los conciertos que ofreció el conocido como “Conejo Malo” durante su histórica residencia del verano pasado en el Coliseo de Puerto Rico.
Dedicatoria de Jacobo Morales
Al entrar en la sala de exposición, llama la atención un texto del veterano actor y director puertorriqueño Jacobo Morales, quien protagonizó el cortometraje Debí tirar más fotos.
“Desde el comienzo de la práctica de mi oficio como escritor, me he reafirmado en que la sencillez y la trascendencia son compatibles, lo cual amplía las posibilidades de que el producto de nuestra imaginación tenga acceso a la mayor cantidad de personas posible”, esgrime Morales.
“Asociamos dichas consideraciones con un joven cantante y compositor, dentro del género urbano, que ha recibido importantes y masivos reconocimientos en distintas partes del mundo: Benito Antonio Martínez Ocasio, quien estimula en múltiples aspectos la dignidad humana y la estrecha relación entre la identidad y la visión universalista”, sentencia el relato.
El texto es la antesala de una galería de piezas artísticas que elogian la labor del cantante y documentan su impacto artístico, social y cultural desde 32 miradas distintas.
Artistas de diferentes generaciones y disciplinas
Los artistas, de múltiples generaciones, estilos y disciplinas, interpretan en sus obras el significado cultural de Bad Bunny desde sus propios lenguajes visuales.
Uno de ellos es el español Luis Ivorra, quien llegó al archipiélago en 1978 y se autodenomina “un puertorriqueño que nació en España”. Ivorra confeccionó cuatro esculturas de cerámica de conejos personificados que portan plátanos y jueyes (cangrejos), en alusión a que Bad Bunny es copropietario del equipo de baloncesto de los Cangrejeros de Santurce.
“Lo que es el conejo, es un disfraz, porque realmente él como originalmente empieza es con un disfraz de conejo y por eso todo es un disfraz”, apunta Ivorra, quien decidió realizar estas esculturas, pintadas con óxidos y esmaltes quemados a alta temperatura, porque en los inicios de la carrera de Benito se cruzó con él en la universidad disfrazado de conejo.
Otros artistas de la muestra son Omar Ortiz, quien talló en madera, a tamaño real, las sillas de la portada del disco, y Grisselle Soto, con su tríptico Siempre fui yo, que plasma sobre el cañaveral de Vega Baja, el pueblo del norte de Puerto Rico donde creció el artista, a Benito acompañado del Sapo Concho y Jacobo Morales.
También se exhibe el cuadro Por la mañana café, de Anelisse Molini, que utiliza la taza de café como recipiente de memoria con símbolos de la identidad boricua, y el acrílico sobre lienzo de Marie Court, Don Benito: El jíbaro de hoy, que representa a Bad Bunny como un jíbaro, término puertorriqueño para designar al campesino o habitante de las regiones montañosas.
EFE