Tegucigalpa, Honduras.- Cuando la música es el punto de encuentro, la distancia entre países, la diferencia de edades o incluso el idioma dejan de ser barreras. Así quedó demostrado la noche de este 7 de marzo en Tegucigalpa, cuando el legendario dúo australiano Air Supply reunió a miles de fanáticos en el Coliseo Nacional de Ingenieros para celebrar medio siglo de tributos al amor.
Entre aplausos, nostalgia y voces coreando sus baladas más queridas, los músicos Russell Hitchcock y Graham Russell y su público compartieron una conexión genuina que demostró que las canciones capaces de emocionar también permiten unir generaciones y culturas.
El recinto lució completamente abarrotado. Desde alrededor de las 5:00 PM las filas de asistentes ya dejaban entrever que la cita sería especial: parejas, grupos de amigos y familias enteras se congregaron para presenciar el evento.
"Viajamos desde San Pedro Sula para ver a mi banda preferida", comentó una conmovida Wendy Sandoval, quien junto a su amiga y confidente Glenda Fuentes se ubicaron —muy bien identificadas con camisetas y bandas alusivas al dúo— en sus lugares desde muy temprano para no perderse ni un minuto de la experiencia.
El concierto, parte de la gira conmemorativa por los 50 años del dúo, dio inicio a las 9:15 PM con Sweet Dreams y estuvo marcado por una atmósfera de cercanía entre los artistas y su público. A lo largo de la noche, los músicos interactuaron con los asistentes, demostrando que el idioma no representa un obstáculo cuando el sentimiento compartido es el amor por la música.
Sara, Pamela y Valeria, por su parte, son tres jóvenes hermanas que, unidas por un gusto musical que ya es un sello en su familia, también se hicieron presentes en primera fila. "Venimos escuchando a Air Supply desde que nacimos, gracias a nuestros padres que son muy fans de la música de los 80s, especialmente de los clásicos del rock", contó Pamela, la mayor.
La euforia se vivió entre quienes celebraban una segunda cita con la agrupación y quienes vivían la experiencia por primera vez, cumpliendo el sueño de escuchar en vivo a los artistas que han marcado la banda sonora de sus vidas. "Segunda vez disfrutando de mis viejitos", expresó una conmovida Gina Molina.
El repertorio se sostuvo en más de una veintena de temas, incluidos Making Love Out of Nothing at All, Here I Am, Every Woman in the World, Lost in Love, Even the Nights Are Better y una última All Out of Love, canciones que con el paso de los años se han convertido en clásicos infaltables en sus presentaciones.
Así, entre aplausos, nostalgia y miles de voces coreando sus éxitos, Air Supply reafirmó en Honduras que su música sigue vigente medio siglo después, capaz de reunir generaciones distintas bajo una misma emoción.