Por pocas lluvias, campesinos del corredor seco temen sufrir hambruna

Los agricultores comenzaron a sembrar a finales de mayo e inicios de junio, con la esperanza de cultivar maíz y frijoles para poder sobrevivir. Copeco advierte que podrían perder la semilla

  • Actualizado: 08 de junio de 2026 a las 23:00
Por pocas lluvias, campesinos del corredor seco temen sufrir  hambruna

Tegucigalpa, Honduras.- Una tormenta cayó el 28 de mayo en Plan de San Antonio, Sabanagrande, Francisco Morazán, y como nunca antes, los campesinos corrieron a recolectar agua en pilas y barriles, mientras la tierra caliente tragaba sedienta las gotas provenientes del cielo, tras una angustiosa espera.

El agua ácida y amarilla no era para suplir las necesidades del hogar, sino para comenzar a preparar la tierra e intentar realizar una siembra de primera tardía, es decir, en junio, un mes después del ciclo normal, con la esperanza de cosechar un poco de granos, y no sufrir hambre el resto del año.

El agricultor José de Jesús Espinoza, junto a otros vecinos, subió dos barriles a un carro, los cargó del agua recolectada, luego los trasladaron cerca de sus parcelas y en botellones transportó el agua en una carreta para regar las plantitas y fumigarlas, con la esperanza de no perderlas.

La siembra de primera debió comenzar el 20 de abril y muchos agricultores así lo hicieron: tiraron la semilla en seco, pero esta vez la perdieron, porque no le hicieron caso a las advertencias de los pronosticadores del Centro de Estudios Atmosféricos Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) de un retraso en las lluvias.

En otras ocasiones esperaron las primeras lluvias, entonces la emoción fue tal que a la mañana siguiente los campesinos tomaron el chuzo (barreta para sembrar), curaron la semilla que habían guardado desde el año anterior, y se fueron a las parcelas que ya habían alistado, y comenzaron a sembrar de nuevo.

Los ríos y quebradas en los municipios más afectados por la sequía están completamente secos.

La Unidad Investigativa de EL HERALDO Plus llegó el lunes 1 de junio, después de haber caído las primeras dos tormentas, algunos campesinos ya miraban que estaba naciendo la matita de maíz, y las mostraban con alegría, otros estaban sembrando con la esperanza de no perder.

Espinoza comentó que “venimos empezando, cuatro días tiene este maíz, porque no podíamos sembrar en verano, primero —antes de mayo— pegó un aguacero, sembramos y se perdió la semilla”.

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Mientras subía los botes a la carreta, el labriego expresó que "en las quebradas no hay agua, estamos jalando de la casa el agua que recogemos de las lluvias, porque en las vertientes no ha salido nada".

" Cuando uno tiene maíz se como sus cinco o seis tortillas, y ahorita que está caro, solo se comen dos o tres"
Juan Bautista Palma, agricultor

A pesar de su experiencia en el campo, esta es la primera vez que siembra en junio y aseguró que no sabe con exactitud qué es lo que va pasar con la temporada lluviosa.

La esperanza que tiene es que caiga suficiente agua antes de la canícula, para lograr sacar sus cultivos y que la misma sea corta y rápido llegue de nuevo la lluvia.

Los agricultores han tenido que captar agua lluvia para poder comenzar a sembrar.

Espinoza agregó que solo está sembrando maíz y para que crezca necesitan de dos a tres meses de lluvia. Ahora eso solo quedan a la mano de Dios, debido a que ya no se puede predecir cómo serán la temporada de invierno.

Saben que es tarde

Erick Espinoza es otro agricultor de la zona, quien reconoció que ya tiene un mes perdido en la siembra de primera, pero la mañana del 1 de junio se levantó temprano y fue a fertilizar su parcela y limpiar la maleza.

"Ya en el tiempo que estamos ha pasado un poco el verano y que sea la voluntad de Dios, a ver cómo nos va en este invierno, porque nosotros sembramos a partir del primero de mayo, pero ya es un mes perdido", comentó.

El hombre estimó que si hubiese sembrado desde inicios de mayo y con lluvia normal, la mata de maíz ya tuviera más de un metro de altura, pero todo depende de la semilla, ellos usan la de maíz rápido; ahora solo les queda esperar.

"Como siempre digo, vamos confiando en Dios, nosotros hacemos una parte y lo demás lo dejamos en las manos de Dios, estamos en momento difíciles, la humanidad lo que tiene que hacer es arrodillarse y aclamar a Dios para que nos ayude", reflexionó.

Con las primeras lluvias esperan que los cultivos crezcan, pero la esperanza solo está en Dios.

Para Abel Espinoza, otro agricultor de la comunidad, todavía están a tiempo de sembrar frijoles y maíz, porque "el invierno hace poco empezó", dijo, sin saber que los expertos pronostican pocas semanas de lluvia.

La semilla que están sembrando es de la cosecha del año pasado, y esperan no perderla durante esta temporada, por eso, demandó asistencia de las autoridades del gobierno central, en caso que no les vaya bien.

A pesar que las autoridades informaron que iban apoyar a los productores, no habían llegado, entonces lo que hacían era buscar recursos de sus ahorros para comprar veneno y fertilizantes con el fin de garantizar el alimentos para el resto del año y el siguiente.

Sin alimento

Más adelante, en el sector de El Terrero, Sabanagrande, don Juan Antonio Espinoza de 77 años, junto a su hijo Sebastián, también comenzaban con la siembra de primera, porque esa es la única esperanza de alimento que tienen.

Tras subir por una loma para dialogar por el equipo de EL HERALDO Plus, el señor de piel quemada por el sol, protegido con una vieja gorra se quejó que no ha llovido nada.

"Nunca había visto una sequía como está, jamás de la vida, por eso no hemos sembrado, comenzó a llover hace cuatro días, yo no sembré a inicios de mayo, tenía desconfianza", dijo en tono de lamento y asustado.

Don Juan Antonio Espinoza tiene la esperanza de no perder la semilla en este temporada.

Al mismo tiempo el humilde agricultor contó que si llueve puede sacar para la alimentación de su hogar, porque "si el invierno nos acompaña puede haber producción, el invierno es todo", pero necesita dos meses de lluvia para cosechar los granos básicos argumentó.

Cuando llegó el equipo de EL HERALDO Plus mostró que estaba sembrando maíz, que es utilizado para su alimentación diaria, también maicillo para darle a las gallinas y a los cerdos, es la única forma que tienen para alimentarse porque no hay fuentes de empleo.

"Tenemos que sembrar porque sino nos quedamos sin comida, nos lleva puerca sino producimos, ya casi no tenemos comida, quizá solo nos quede para un mes", expresó el hombre.

Al igual que miles de hondureños, él se preparó con comida para llegar a la cosecha de primera de este año, es decir, que las reservas se les están terminando y este verano los mantiene preocupados, porque dependen de la lluvia para poder sembrar, ya que no hay otra fuente de trabajo, "no tenemos chamba (empleo), ¿de dónde vamos a sacar comida?", exclamó.

Algunos agricultores estaban optimistas, porque les estaban naciendo las matitas de maíz.

Agobiado por la crisis que ya se siente, expresó que "necesitamos que el gobierno nos ayude, porque este lugar es pobre, y no tenemos trabajo, no tenemos nada".

Lo mismo pasa en municipios como Nueva Armenia, Francisco Morazán; Texiguat, Liure y Soledad en El Paraíso, donde algunos campesinos, preocupados porque se quedarán sin alimento, también comenzaron a sembrar a finales de mayo e inicios de junio.

Esperan la postrera

En municipios como Apacilagua, Orocuina y Morolica, Choluteca, la mayoría de los agricultores decidieron no sembrar, sabían que existía un fuerte riesgo de perder la semilla por la sequía que se ha vuelto inclemente, mejor van a esperar hasta la postrera.

Don Juan Bautista Palma, un señor de 82 años, quien vive en su casa de adobe en Sabana Larga, Morolica, Choluteca, aseguró que este año no ha logrado sembrar porque no ha llovido, y las reservas ya se le acabaron a consecuencia de que la cosecha del año anterior tampoco fue muy buena.

Para paliar la crisis compran el maíz, pero antes tienen que vender las gallinas. A veces lo compra con ayuda de sus hijos. No es mucho, apenas compran para pasar mientras esperan que llegue el invierno.

Las familias se están quedando sin alimento en los municipios más pobres de Honduras.

Al consultarle si logra comer tres tiempos al día expresó que "no hombre, cuándo hay maíz sí, porque cuando uno tiene maíz se como sus cinco o seis tortillas, y ahorita que está caro, solo se comen dos o tres".

Con sus experiencia dijo que ya no se puede sembrar, es mejor guardar la semilla para postrera, después de agosto, con la esperanza que el clima mejore.

75

Municipios

Del corredor seco están bajo alerta verde debido a la falta de lluvia en departamentos como Valle, Choluteca, El Paraíso y La Paz

En la casa de este campesino hay mucha necesidad, porque además tiene 52 años de estar luchando con una hija que está postrada en el suelo, debido a problemas de los huesos y nunca la llevó a donde un especialista por falta de dinero.

En plática con EL HERALDO Plus confesó que "me preocupa mi hija María Ramona, ella tiene 52 años y no puede caminar, así quedó desde chiquita; tenemos que darle comida”.

A don Juan Bautista le preocupa no tener comida para su hija, a quien cuida hace 52 años, ya que depende de él y su esposa por su enfermedad.

Mientras que su esposa, María Solórzano, una humilde señora de 74 años, que es la que se encarga de hacer rendir el maíz, se encontraba moliendo las tortillas para toda la familia.

El viceministro de la Secretaría Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), Nelson Márquez, alertó que en los 75 municipios del corredor seco donde se depende exclusivamente de la lluvia para sembrar, la ventana para hacerlo ya desapareció.

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“No se puede sembrar o no se debería sembrar en primera, porque la combinación del retraso de la entrada de la época lluviosa, más el periodo corto que va llover previo a la canícula, no permite el desarrollo total del cultivo de frijol ni del cultivo de maíz”, alertó.

Los más recomendable para los habitantes de los municipios que se encuentra en el sur del departamento de El Paraíso, el sur de Francisco Morazán, el sur de La Paz y completamente los departamentos de Valle y Choluteca, es que guarden las semillas paraagosto y septiembre, porque en este momento la probabilidad de perder las semilla es muy alta.

De acuerdo a las autoridades de Copeco, los agricultores podrían perder la semilla por la poca lluvia.

En tanto, Moisés Molina, titular de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), aseguró que se están preparando para que no haya escasez de alimento en las zonas del país que están siendo afectadas por la sequía.

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Yony Bustillo
Yony Bustillo
Periodista

Periodista de investigación graduado en la UNAH. Con formación nacional e internacional en transparencia, acceso a la información pública, autorregulación de los medios, periodismo de investigación y de datos.