Empleados de Nueva Med destapan más irregularidades: "Se hacían pasar por profesionales"
Los jefes de la clínica fingían ser expertos en el área médica y tenían call center con bases de datos de los hondureños. Los propietarios y encargados obligaron a los trabajadores a firmar contratos de confidencialidad
- Actualizado: 20 de septiembre de 2026 a las 23:00
Tegucigalpa, Honduras.- Los empleados y exempleados de Nueva Med, señalada por la Fiscalía por brindar diagnósticos médicos falsos para incitar a sus pacientes a adquirir onerosos tratamientos, denunciaron ser víctimas de abusos y engaños, a la vez que señalaron a varios de sus jefes de simular ser profesionales de diversas áreas sin constar evidencia ni certificaciones.
La Unidad de Investigación de EL HERALDO Plus tuvo acceso a testimonios de empleados y extrabajadores de Nueva Med, quienes por miedo a represalias solicitaron el anonimato e, incluso, alertaron a sus familiares que responsabilizaban a los dueños y encargados de la emrpesa de sufrir cualquier represalia.
Los colaboradores afirmaron que trabajaron en una empresa cuyos actos indebidos desconocían y, debido a los recientes acontecimientos, su privacidad y dignidad se ha visto afectada por personas que en realidad sí son los responsables directos de las acciones.
En la denuncia facilitada a este medio figura como cerebro de esta operación de estafa la colombiana Cruz Helena Otalvaro Restrepo, quien es la propietaria de la sociedad, según los documentos revisados en el registro mercantil de de Francisco Morazán.
Los equipos de investigación de EL HERALDO Plus y La Prensa Premium, se infiltraron en el oscuro mundo de las clínicas colombianas y comprobó el mecanismo de estafa utilizado por Nueva Med para captar pacientes mediante llamadas telefónicas.
Desde el supuesto centro médico les ofrecían consultas o evaluaciones gratuitas, que posteriormente derivaron en diagnósticos preocupantes y propuestas de tratamientos por los que debían pagar miles de lempiras.
Una vez salió a la luz la investigación realizada por este equipo periodístico, el personal de esa empresa aseguró que lograron conectar, finalmente, lo ocurrido, debido a que siempre sobrevolaron sospechas de operar irregularmente.
La documentación y la identidad de las personas involucradas permiten reconstruir las conexiones entre los socios. A esto se suman fotografías de los propietarios viajando por distintos países y exhibiendo una vida de ensueño, mientras personas que confiaron en sus servicios destinaban su dinero con la esperanza de encontrar una cura para sus padecimientos.
Simulaban ser expertos
Las personas que estaban a la cabeza de la administración de la clínica eran colombianos, quienes —según los testimonios— “muchas veces se hacían pasar por profesionales, capacitados y autorizados para instruirnos”.
Al detectar múltiples irregularidades en las atenciones y en la forma de operar, comenzaron a sospechar que estaban siendo engañados y que el personal no contaba con la preparación que aseguraba tener.
Como ejemplo mencionaron a Sharon Vanessa Navarro Tinoco, quien, según relataron, desempeñaba funciones de administradora, licenciada en enfermería y encargada de tareas contables. La describieron como una “todóloga” que parecía encargarse de gran parte de las funciones y que con frecuencia les aseguraba que no había ningún problema.
Ella "se encargaba de hacer el pedido y de suministrarlos diariamente (...) se duda que esta fuera profesional de la salud ya que nunca mostró su título", comentaron en la denuncia.
En fotografías en poder de la Unidad Investigativa de EL HERALDO Plus se observa a la mujer posando con una camisa de Nueva Med y, en otra imagen, tomándose una selfie en un concurrido centro comercial.
Otra de las figuras clave en el funcionamiento del esquema era una joven de origen colombiano, quien fue designada como jefa del call center de la clínica.
Según relataron exempleados, la mujer se encargaba de imprimir bases de datos cuyo origen nunca lograron determinar.
Posteriormente, su equipo —integrado por un numeroso grupo de jóvenes— contactaba por teléfono a personas que encajaban en perfiles de potenciales pacientes, con el objetivo de persuadirlas para que acudieran por primera vez a una consulta.
No dieron la cara
El personal de Nueva Med señaló que el 3 de septiembre, cuando la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) inspeccionó el establecimiento donde funcionaba la clínica en la capital, no fueron localizadas dos de sus principales empleadas: la administradora y la jefa del call center.
“Huyeron para salvar su pellejo y dejaron al personal solo”, señalaron los denunciantes. Añadieron que proporcionaron a los agentes de investigación los números telefónicos de ambas mujeres, a quienes identificaron como parte de las responsables de la operación de la clínica.
Durante la inspección, los agentes de la ATIC encontraron 19 teléfonos celulares en el área del call center. Según los testimonios de los empleados, estos dispositivos eran utilizados para contactar a potenciales pacientes cuyos datos ya figuraban en las bases manejadas por el personal.
"En el área de call Center eran aproximadamente 12 personas llamando. Según se tiene entendido, a estos se les presionaba bastante y no los dejaban utilizar celular en toda la jornada laboral", denunciaron.
Dentro de la estructura de Nueva Med también había al menos tres personas que, de acuerdo con los trabajadores, mantenían un bajo perfil y operaban con especial hermetismo, al punto de que durante el tiempo que laboraron con ellas nunca llegaron a conocer sus nombres completos.
Entre estas personas mencionaron a una pareja de nacionalidad colombiana, aparentemente casada, que estaba a cargo del área de ventas. Según los denunciantes, ambos intervenían en las transacciones con los pacientes y ejercían presión para concretarlas.
Otra de las figuras señaladas por los denunciantes era un hombre que, según sus sospechas, tendría algún vínculo con los accionistas de la empresa y que ejercía presión constante sobre los empleados.
Los trabajadores lo describieron como una persona de apariencia intimidante que, presuntamente, maltrataba, manipulaba y amenazaba al personal. Aseguraron que les advertía que, si no generaban ganancias, no recibirían su salario.
De acuerdo con la documentación legal consultada, Cruz Helena Otalvaro Restrepo figura como propietaria de Nueva Med. Sin embargo, los exempleados aseguraron que su pareja sentimental, también de origen colombiano, ejercía influencia en la operación del negocio.
Ambos aparecen en fotografías publicadas en redes sociales durante viajes y vacaciones en distintos países.
Según el testimonio de los trabajadores, sus jefes inmediatos identificaban abiertamente a Otalvaro Restrepo y a su pareja como los propietarios de la operación. También afirmaron que ambos viajaban con frecuencia a Honduras y permanecían en el país durante varios días.
"Los dueños iban y visitaban la clínica a veces por tres días, por una semana o, como máximo, dos semanas; el tiempo que se estaban era breve, solo visitaban por unas horas y se desaparecían", relataron.
Los empleados aseguraron que en algunas ocasiones coincidieron con la pareja durante sus visitas a Nueva Med. En fotografías tomadas por los propios trabajadores se observa a Otalvaro Restrepo conversando con el personal mientras vestía indumentaria médica.
Confidencialidad
El equipo de investigación de EL HERALDO Plus y LA PRENSA Premium constató que la empresa opera legalmente bajo la denominación Centro Médico Centroamericano, Sociedad de Responsabilidad Limitada (S. de R.L.), inscrita en el Registro Mercantil el 23 de mayo de 2025.
Su fundador y propietario original fue el hondureño Humberto Enrique Salgado Rivera, abogado y notario. Sin embargo, seis meses después de la constitución de la sociedad, cedió gratuitamente la totalidad de su participación, valorada en 5,000 lempiras, a la colombiana Cruz Helena Otalvaro Restrepo.
Con esta operación, Salgado Rivera dejó de formar parte de la sociedad y Otalvaro Restrepo pasó a convertirse en su única propietaria. La cesión quedó inscrita en el Registro Mercantil el 17 de diciembre de 2025.
No obstante, en los contratos suscritos con los empleados aparece nuevamente Salgado Rivera, esta vez en calidad de gerente general. En estos documentos, la empresa figura como Centro Médico Centroamericano, S. de R.L., conocida comercialmente como Nueva Med.
Los contratos incluían varias cláusulas, entre ellas la prohibición de captar, desviar, contactar o inducir a pacientes pertenecientes a la cartera activa o histórica del centro médico.
También impedían utilizar información obtenida durante la relación contractual para beneficio propio o de terceros. Esta obligación se mantenía vigente durante la duración del contrato y hasta dos años después de su terminación. En caso de incumplimiento, el documento establecía una penalidad de 10,000 dólares.
La cuarta adenda aborda la confidencialidad comercial e institucional. El documento establece que el prestador de servicios tendría acceso a información considerada confidencial, entre ella bases de datos de pacientes, historias clínicas, estrategias comerciales, métodos administrativos, protocolos internos, estructura de precios y el modelo integral de atención.
En ese sentido, el contrato señala que el trabajador “se obliga a guardar absoluta reserva y a no divulgar ni utilizar dicha información para beneficio propio o de terceros”, y agrega que “esta obligación será indefinida en el tiempo”.
Engañados
Las investigaciones de EL HERALDO Plus y LA PRENSA Premium permitieron establecer que estos contratos eran suscritos por Salgado Rivera como representante de la empresa, pese a que ya había cedido la totalidad de su participación societaria a la colombiana Cruz Helena Otalvaro Restrepo.
Posteriormente, los trabajadores fueron llamados a firmar otro contrato que mantenía la obligación de confidencialidad de manera indefinida, pero esta vez el documento ya no consignaba el nombre ni los datos del representante legal de la empresa.
Empleados y exempleados también se identificaron como víctimas del esquema. Según relataron, el pago de salarios se programaba para los días 7 y 22 de cada mes, una modalidad que, a su juicio, buscaba evitar que abandonaran sus puestos al finalizar el mes, pues para entonces todavía tenían pendiente el pago de una quincena.
“Pedimos a las autoridades su ayuda para poder obtener nuestro pago correspondiente a 18 días trabajados, porque no existe respuesta alguna de parte de ninguno de ellos”, demandaron.
EL HERALDO Plus regresó la semana anterior a las instalaciones donde operaba Nueva Med en Tegucigalpa, pero el personal de recepción informó que la clínica había dejado de funcionar desde el día en que la Agencia Técnica de Investigación Criminal intervino el establecimiento.
Registros públicos de Chile revelan que ambos figuran como socios en partes iguales de una empresa constituida en ese país. La sociedad se denomina Neways Chile SpA y opera en el rubro de agencia de viajes desde marzo de 2020.
La compañía fue constituida originalmente bajo la razón social Luxury Chile SpA, pero posteriormente modificó su denominación hasta adoptar el nombre actual.
Neways Chile también ha sido objeto de señalamientos relacionados con la oferta de viajes que presuntamente no llegan a concretarse y operaría de la misma forma a lo relatado por los denunciantes en Honduras: las personas son contactadas por teléfono y se les comunica que, gracias a supuestos patrocinadores, han obtenido paquetes turísticos o estadías en hoteles, para posteriormente solicitarles el pago de considerables cantidades de dinero.