Omar Rivera: disolución de la Dipampco es un ejemplo de depuración
Los procesos de depuración también deben abarcar a militares, fiscales, investigadores y jueces, no solo a los policías, para garantizar la seguridad y la justicia de todos los hondureños, opinó Omar Rivera
- Actualizado: 06 de agosto de 2026 a las 13:42
Tegucigalpa, Honduras.- El exintegrante de la Comisión Especial para la Depuración y Transformación de la Policía Nacional, Omar Rivera, destacó como ejemplo de depuración el proceso realizado recientemente en la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco), que separó a la mayoría de sus agentes y evaluó a quienes permanecieron en una nueva institución.
“Es digno de valorar como positivo” porque se procedió a investigar, se actuó en contra de los involucrados y se remitió al Ministerio Público (MP) el expediente; luego, inclusive, fue disuelta y reemplazada por la nueva División Antiextorsión y Asociaciones Terroristas (DAET), adscrita a la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), destacó.
Al mismo tiempo, Rivera calificó como correcto realizar las necesarias pruebas de confianza a todo el personal contratado en la DAET, y luego haberlo informado a la población. “Ese es el modelo a seguir”.
En términos generales, dijo Rivera, es importante considerar que la depuración policial debe ser permanente y, por esa razón, las unidades internas de la Secretaría de Seguridad y de la Policía Nacional deben fortalecerse y cumplir a cabalidad su rol.
Consideró que es necesario fortalecer la Dirección de Asuntos Disciplinarios Policiales (Didadpol), y darle toda la independencia para que atienda los casos más relevantes, mientras que los asuntos administrativos son evacuados en otras unidades pertinentes.
Por ejemplo, la Dirección de Recursos Humanos y la Inspectoría General de la Policía Nacional deben estar dotadas de todos los recursos necesarios.
Resaltó la importancia de la aplicación de las pruebas de confianza, tanto las toxicológicas, psicométricas y psicofisiológicas, como el polígrafo, la evaluación del patrimonio de agentes y oficiales. La medición del desempeño debe ser normal y periódico, tal como se retomó recientemente.
Rivera consideró importante trabajar de la mano de otras instituciones del Estado, como el Ministerio Público (MP), el Poder Judicial, el Tribunal Superior de Cuentas (TSC) y la Unidad de Inteligencia Financiera de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS).
Esta colaboración permitirá determinar qué agentes, oficiales o funcionarios tienen problemas con la ley, investigaciones abiertas, procesos penales, responsabilidades administrativas, inconsistencias patrimoniales o vínculos sospechosos que comprometan su idoneidad para continuar en funciones.
Rivera demandó que la depuración también abarque otras instituciones estratégicas del Estado, particularmente las Fuerzas Armadas (FF AA), la Fiscalía, el sistema penitenciario y el Poder Judicial.
“Debemos estar seguros de que militares, fiscales, investigadores y jueces son idóneos para desempeñar sus funciones, y para colaborar de forma estrecha con las fuerzas policiales en procura de garantizar la seguridad y justicia para todos los hondureños”, sentenció.