Romeo
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Tegucigalpa, Honduras.- El viento helado soplaba con fuerza en Goascorán, Valle, en el sur de Honduras, justo donde se ubica el paso a desnivel que conecta al Canal Seco, una hermosa y moderna carretera a cuatro carriles, que, en lugar de representar desarrollo económico para Honduras, se ha vuelto una carga de 200 millones de lempiras al año.
Conductores y habitantes de la zona consultados por EL HERALDO Plus califican la vía como casi perfecta, pero reconocen que desde que el expresidente Juan Orlando Hernández inauguró el corredor el 22 de enero de 2022, quedó condenada al descuido, el olvido y a la inseguridad.
Pese a eso, la empresa Concesionaria Vial de Honduras (Covi) no recepcionado formalmente la vía para su maneja y, por ende, tampoco ha invertido un lempira en su mantenimiento, pero sí exige el pago de al menos 1,000 millones de lempiras, porque el contrato de concesión estipula un pago de Ingreso Mínimo Garantizado (Imag).
Una chaparra cruz de metal, fundida en el suelo árido, adornada con flores plásticas amarradas con una cabuya, kilómetros antes de llegar a Aramecina, Valle, en una cuesta sin reductores de velocidad, es fiel testigo de la fatalidad de los accidentes, debido al poco control de las autoridades.
Como esta cruz hay decenas en toda la vía, en memoria a las personas que han muerto en siniestros viales. Según los conductores, después de las 6:00 de tarde muchos van a exceso de velocidad porque no hay iluminación ni seguridad. Temen los asaltos, por eso le prenden fuego al monte de las medianas, para evitar que se conviertan en refugio de malvivientes.
El equipo de EL HERALDO Plus recorrió en enero pasado los 100.49 kilómetros de pavimento a cuatro carriles que cruzan los departamentos de Valle, La Paz y Comayagua, constatando daños en el pavimento, basura, señales destruidas y cubiertas por la maleza, así como la formación de enormes basureros.
El Canal Seco forma parte de la concesión del Corredor Logístico, es decir, de la carretera CA-5 Norte que maneja Covi y donde se instalaron tres casetas de peaje para asegurar el mantenimiento permanente de la vía.
No obstante, en los últimos años se ha generado un conflicto entre el concedente, en este caso la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), y Covi Honduras, mismas que están bajo la vigilancia de la Superintendencia de la Alianza Público Privada (SAPP).
El contrato de concesión establece que el Canal Seco debe ser manejado por Covi Honduras, quién será la responsable del mantenimiento periódico de esa carretera y como esquema de financiamiento instalará únicamente una caseta de peaje en el sector de Lamaní, Comayagua.
Pero nada de estas indicaciones se han materializado, porque la obra se debió entregar desde 2014, cuando comenzó a operar la concesión, pero el Estado ha incumplido por la tardanza en la construcción que llevó alrededor de 14 años.
La vía va desde Goascorán, Valle, hasta la Villa de San Antonio, Comayagua, con una longitud de 100.49 kilómetros, misma que se divide en dos secciones: Villa de San Antonio-El Quebrachal con 46.58 kilómetros y El Quebrachal-Goascorán con 53.91 kilómetros de distancia.
Según la SAPP, estos tramos se encuentran pendientes de recepción por parte del concesionario para ser integrados a la concesión y entrar en mantenimiento rutinario y periódico, con la instalación de una caseta de peaje.
El Canal Seco, que fue concebido como una carretera de prioridad para el desarrollo y el comercio de Honduras porque permite unir a los océanos Pacífico y Atlántico, fue abandonado por el gobierno de Libertad y Refundación (Libre).
Antes de dejar su cargo, el extitular de la SIT, Octavio Pineda, declaró a EL HERALDO Plus que Covi Honduras no ha querido recibir el Canal Seco, debido a que no tiene el flujo de usuarios que se había contemplado cuando se adjudicó el contrato de concesión.
Pineda afirmó que la empresa ecuatoriana habría planteado que los usuarios no la utilizarían y, por lo tanto, no la recibirían por la poca rentabilidad.
En un recorrido realizado por EL HERALDO Plus se constató que el flujo vehicular es bajo. No se puede comparar en ninguna medida con la CA-5 Norte o la CA-5 Sur, el tránsito de vehículos es bastante reducido.
"El Canal Seco ellos (Covi) no lo quieren recibir, no es que nosotros no lo queremos entregar, es que ellos no lo quieren recibir, porque no tiene el flujo de usuarios según lo que se había contemplado desde aquel momento de los gobiernos anteriores", explicó el exministro de la SIT.
“Entonces, Covi no tiene ningún interés en cargar con una carretera con una sola caseta de peaje que cuesta cuatro veces más que una —caseta— para el paso de vehículos livianos”, expresó Pineda.
"Entonces ellos dicen: si los usuarios no la utilizan —y— si nos pasan esa concesión a nosotros o esa carretera nosotros, no la queremos, ese es el sentir y pensar de ello”, lamentó el ministro saliente.
Al consultarle si es obligación del concesionario asumir la administración y el mantenimiento de esa arteria vial, Pineda expresó que sí, “pero ellos no quieren, ellos lo que aducen es que hace falta ciertas cosas y después cuando volvemos —otra vez— dicen que hacen falta ciertas cosas”.
“Entonces estamos con ese vaivén, pero la verdad es que no lo quieren”, insistió el entonces funcionario, mientras que el Estado se ve obligado a pagar el canon a la concesionaria, es decir, los ingresos que dejan de percibir por no cobrar peaje en esta vía.
Mientras eso ocurre, una de las carreteras más impresionantes de Honduras se deteriora, ya que en el recorrido realizado por EL HERALDO Plus se constató que los captafaros, mejor conocidos como “ojos de gato”, han sido arrancados y la señalización horizontal se está borrando.
Lo mismo sucede con las señales verticales o rótulos, que han sido desmanteladas, debido a que el viento es fuerte y la tubería de metal que la sostiene parece ser muy débil, además las barreras de seguridad metálicas están destruidas en las curvas y puentes.
Lo más preocupante es que por el sector de Piedra Gorda, aproximadamente en el kilómetro 80, yendo de El Amatillo a Comayagua, se ha formado una pronunciada falla, donde han colocado una cinta amarilla como aviso de precaución.
EL HERALDO Plus consultó a Covi Honduras sobre las razones para no recibir el Canal Seco, ya que Pineda afirmó que no tienen voluntad de hacerlo, debido a que prácticamente no resulta rentable por la baja circulación vehicular.
“Como empresa, nos interesa manejar estos asuntos de forma transparente y directa, evitando atribuir a terceros afirmaciones o información que no haya sido efectivamente proporcionada”, dijo Covi en respuestas contestadas vía mensajes de WhatsApp.
En la concesionaria defendieron que “a pesar de las múltiples solicitudes efectuadas a nuestra contraparte gubernamental, seguimos a la espera de la entrega del Canal Seco, mismo que debe entregarse en las condiciones establecidas en el contrato y que por falta de mantenimiento no se encuentran acordes al mismo”.
Ante la consulta específica sobre los problemas detectados en la vía para no continuar el procedimiento, justificaron que es un proceso contractual, en el cual la vía debe cumplir estándares contractuales de calidad y seguridad para operar correctamente.
En ese sentido, se debe garantizar que el estado del pavimento esté en las condiciones de calidad que exige el contrato, igual ocurre con la señalización, los sistemas de drenaje y las condiciones de circulación, es decir, índices de servicio.
Al mismo tiempo, Covi justificó que se han entregado informes sobre el estado actual de la carretera a las autoridades, sin haberse logrado acordar la forma de recuperación de esos niveles de servicio y en consecuencia la formalización de la entrega.
Lo anterior indica que Covi exige que la carretera reporte 100% de calidad en sus condiciones, pero a simple vista está claro que la vía presenta detalles por solucionar, para lo cual el concesionario afirmó que están dispuesto a ejecutar los trabajos necesarios para la recuperación de la vía en los términos establecidos en el contrato de concesión, es decir, aplicando los cobros adicionales al Estado.
Según informes de la SAPP, el Estado ha tenido que asumir las responsabilidades legales por la no entrega del Canal Seco a Covi Honduras, como la extensión del plazo de concesión por dos años adicionales, ya que inicialmente era de 22 años y, actualmente, es de 24 años, culminando hasta el 8 de marzo de 2037.
El contrato también establece el derecho al Ingreso Mínimo Garantizado proporcional establecido en el numeral 4.1 del anexo N° 8 del pliego de condiciones, considerando el Imag del año calendario en el que se registró el retraso.
Covi Honduras afirmó a EL HERALDO Plus que el monto por Imag varía año con año, pero generalmente ronda en los 8 millones de dólares, es decir, más de 200 millones de lempiras al año, que el Estado debe estar pagando sin que la carretera reciba algún tipo de mantenimiento.
En retrospectiva, el Gobierno no ha cumplido con el pago de ese monto desde el año 2021, es decir, que al cierre de 2025 la deuda del Estado hondureño a Covi por no entregar el Canal Seco supera los 1,000 millones de lempiras.
Esta carretera se debió entregar conforme el contrato en 2014, cuando comenzó a cobrar la concesión, afirmó Covi, al resaltar que lo mismo sucede con los 5 kilómetros de Las Flores, Comayagua, y el sector de La Barca – Pimienta, Cortés, tramos que no han transferidos a la concesionaria.
“La carretera está buena para viajar, nosotros jalamos material del El Amatillo hasta Siguatepeque y nos ahorramos ir a dar la vuelta por Tegucigalpa, lo único que se debe tener cuidado es por el ganado que se atraviesa”, expresó el conductor de equipo pesado José Arturo Pavón.
Al transitar la vía se puede observar varias vacas muertas a la orilla de la carretera, además hay zonas donde los cuatro carriles prácticamente se reducen a dos por los deslizamientos de tierra y se encuentran enormes piedras en medio de la vía, representando un enorme peligro para los conductores.
EL HERALDO Plus trató de comunicarse con el actual ministro de la SIT, Aníbal Ehrler, para consultarle si en la administración del presidente Nasry Asfura cumplirá con el contrato de concesión y pasar la carretera a Covi, pero no respondió las llamadas ni mensajes.