Tegucigalpa, Honduras.- Facebook y TikTok concentraron buena parte de la circulación de desinformación política durante los primeros 100 días del gobierno de Nasry Asfura.
Una investigación de EH Verifica y LA PRENSA Verifica identificó más de 60 bulos difundidos entre el 27 de enero y el 6 de mayo de 2026.
La mayoría circuló mediante videos manipulados, deepfakes, artes gráficas falsas y publicaciones emocionales difundidas principalmente en ambas plataformas.
La desinformación se volvió visual.
TikTok impulsó especialmente videos relacionados con Trump, combustibles, protestas ciudadanas y deepfakes políticos. Facebook concentró artes manipuladas, cadenas virales y citas falsas atribuidas a funcionarios.
Uno de los contenidos más compartidos mostró falsamente a Nasry Asfura besando la mano de Donald Trump durante la Cumbre Escudo de las Américas. Otro video lo presentaba saludándolo con besos en la mejilla.
Ambos contenidos circularon primero en TikTok y luego fueron amplificados en Facebook.
Los algoritmos premiaron el contenido emocional
La investigación detectó que los contenidos con mayor circulación apelaron principalmente al enojo, la burla y el miedo económico.
Los temas relacionados con combustibles, agua y salario mínimo generan mayores interacciones que otros contenidos políticos.
Mientras más emocional era la publicación, mayor capacidad tenía de viralizarse.
EH Verifica también identificó que algunos contenidos fueron amplificados por perfiles políticos, creadores digitales e incluso periodistas.
La velocidad superó la capacidad de verificación
Muchos contenidos alcanzaron millas de visualizaciones antes de ser desmentidos. La lógica visual favorece esa propagación.
Un video manipulado genera más impacto inmediato que una aclaración institucional. Una imagen falsa se comparte más rápido que una verificación periodística.
La investigación también detectó que la mezcla entre humor, sarcasmo y política ayudó a normalizar contenidos engañosos.
Muchos bulos no buscaron parecer completamente reales, sino lo suficientemente virales para sembrar dudas, ridiculizar a los funcionarios o generar desgaste político.
La investigación concluye que Facebook y TikTok dejaron de funcionar únicamente como redes sociales para convertirse en los principales motores de circulación de desinformación política en Honduras.