Tegucigalpa, Honduras.- La inteligencia artificial (IA) se convirtió en una de las principales herramientas de desinformación política durante los primeros 100 días del gobierno de Nasry Asfura.
Una investigación de EH Verifica y LA PRENSA Verifica identificó más de 60 bulos difundidos entre el 27 de enero y el 6 de mayo de 2026.
Al menos uno de cada cuatro utilizó inteligencia artificial, manipulación visual o alteraciones audiovisuales para fabricar escenas políticas inexistentes.
Los principales blancos fueron el presidente Nasry Asfura y funcionarios relacionados con combustibles, relaciones internacionales y seguridad.
Los contenidos manipulados circularon principalmente en TikTok y Facebook.
Uno de los casos más virales mostró falsamente a Asfura besando la mano de Donald Trump durante la Cumbre Escudo de las Américas. Otro video lo presentó saludando al mandatario estadounidense con besos en la mejilla.
EH Verifica y LA PRENSA Verifica comprobaron que ambos materiales fueron alterados digitalmente.
También circularon imágenes falsas que mostraron al mandatario hondureño estrechando la mano de Nayib Bukele tras tensiones diplomáticas entre Honduras y El Salvador.
Los deepfakes explotan momentos de tensión política
La investigación detectó un patrón repetitivo: los contenidos manipulados aparecieron en contextos de crisis o alta polarización.
El aumento de combustibles derivados del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán fue utilizado para fabricar vídeos donde Asfura aparentemente admitía incrementos arbitrarios para “tener más dinero”.
Otro contenido falso mostró supuestas protestas ciudadanas contra el mandatario por el costo de vida.
EH Verifica utilizó herramientas como Hive Moderation, TruthScan, SynthID y Hiya Deepfake Voice Detector para analizar varios de los materiales. En distintos casos, las plataformas detectan probabilidades superiores al 90% de manipulación artificial.
La investigación también identificó que los deepfakes más virales apelaron a emociones inmediatas: burla, ridiculización, enojo, e indignación política.
La desinformación visual ganó fuerza
Uno de los principales hallazgos de la investigación es que la evidencia visual perdió capacidad de generar confianza automática.
Muchos contenidos falsos parecían auténticos a simple vista.
La inteligencia artificial permitió fabricar escenas completas con apariencia realista y rápida capacidad de viralización.
Además, la mayoría de deepfakes se apoyó en hechos reales para ganar credibilidad.
Sí existieron reuniones diplomáticas.
Sí hubo tensión por combustibles.
Sí hubo debates sobre seguridad.
La manipulación consistió en alterar esos escenarios para fabricar discursos, gestos o situaciones inexistentes.
La investigación concluye que la inteligencia artificial dejó de ser un fenómeno aislado para convertirse en una herramienta activa dentro de la desinformación política en Honduras.