El crecimiento de los índices de pobreza tiene un comportamiento inédito.
Según el Foro Social de la Deuda Externa de Honduras (Fosdeh), más de 2.2 millones de personas cayeron en la pobreza durante los últimos 12 años, pese a que el gobierno gastó 304,030.5 millones de lempiras para combatir este flagelo.
El subcoordinador del Fosdeh, Ralph Flores, expresó que hasta la fecha la Estrategia de la Reducción de la Pobreza (ERP) ha sido nutrida con recursos procedentes de los ingresos corrientes del Estado, endeudamiento público, donaciones de los países amigos y organizaciones internacionales.
Fue del parecer de que los datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y de la Secretaría de Finanzas indican que la asignación de Reducción de Pobreza integrada en el presupuesto general para este año asciende a 38,871 millones de lempiras y en 2012 fue de 38,569 millones. Estos montos contemplan la asignación destinada a salud y educación pública, así como a la financiación de bonos estatales.
El economista proyectó de acuerdo con datos de Finanzas que entre 2001 y 2012 todo el presupuesto destinado para la reducción de la pobreza fue de 230,738 millones de lempiras. Sin embargo, la población pobre aumentó durante este período en 2.2 millones de personas.
La tasa de crecimiento económico del país ha sido de 2.4% promedio por año, sin embargo, los hogares en condiciones de pobreza son los que tienen más miembros y tienen la tendencia de crecimiento más acelerado.
Datos del INE a mayo de 2012 indican que el 71.4% de la población de Honduras vive en la pobreza. Al poner esas cifras en perspectiva, se puede decir que durante todo el período de duración de la Estrategia de la Reducción de la Pobreza, por cada 100 personas que se aumentaba la población total del país, la pobreza crecía en 80 personas. Este comportamiento se aceleró aun más entre 2011 y 2012, ya que por cada 100 habitantes que aumentó la población, al menos 145 hondureños fueron arropados por el manto de la pobreza. Esto quiere decir, según Flores, que la clase media baja comenzó a desaparecer y engrosó las filas de este indicador.
“La calidad del gasto no ha sido la mejor o los recursos a través de los proyectos vinculados a la ERP no están llegando a la población y tampoco atacan los factores determinantes y generadores de pobreza en el país”, explicó.
Ayuda directa
La ministra de la Presidencia, María Antonieta Guillén, ha defendido en reiteradas oportunidades que el gobierno de la “Reconciliación Nacional”, combate la pobreza mediante la entrega del Bono 10,000 que favorece de manera directa a miles de familias diseminadas en todo el país.
Por su parte, el presidente de la Asociación Nacional de Industriales (Andi), Adolfo Facussé, denunció que el gobierno de una manera proselitista pretende “comprar más votos” al anunciar que el Bono 10,000 será facilitado a unas 80,000 familias. “El gobierno trata de quedar bien con la población al regalar el dinero que es captado vía el pago de impuestos y del endeudamiento público”, indicó el industrial.
“El gobierno piensa que en Honduras existen pozos de petróleo y ha comenzado a prometer la entrega de 8,000 millones de lempiras. Desconozco de dónde sacarán estos recursos ofrecidos a la gente, en vez de enseñarles a trabajar”, expresó.
Fue del parecer de que en vez de regalarle dinero a personas carentes de una ocupación, se debe prestar estos recursos a los hondureños que desean emprender un pequeño negocio, para que de una manera decente trabajen, generen empleos e ingresos para sus familias.
Recomendó a los beneficiarios que reciban el Bono 10,000 se abstengan de votar por el candidato oficialista. Facussé lamentó que mientras se usan los recursos del pueblo para proselitismo, se le quita oportunidades a la población.