Tegucigalpa, Honduras-. Hay trayectorias que se construyen con paciencia, visión y una dosis considerable de confianza en el proceso. La de Mauricio Hasbun Camacho, Director Ejecutivo Regional de CrediQ, es una de ellas. Con 33 años de experiencia acumulada en el sector financiero y automotriz, y dos décadas dentro de la misma organización, Hasbun es hoy una de las figuras más representativas del crecimiento que ha tenido la financiera en la región centroamericana.
Su historia con la empresa comenzó en 2005, cuando asumió la Gerencia General de CrediQ en Costa Rica su tierra natal, en el momento preciso en que la operación abría sus puertas en ese país. No era un cargo menor: era la responsabilidad de levantar desde cero una nueva plaza para una financiera que apenas comenzaba a trazar su mapa regional. La experiencia que traía consigo —forjada durante años en Lachner & Sáenz S.A., empresa posteriormente adquirida por GrupoQ, donde ocupó posiciones que van desde gestor de cobros hasta Gerente Financiero y Gerente de Centros de Servicio Auto Pits— resultó determinante en expandir la operación de la financiera fuera de los mercados de El Salvador y Honduras.
De una operación local a una visión regional
Durante diez años al frente de CrediQ Costa Rica, Hasbun demostró que sabía convertir un arranque en una operación sólida. Ese historial lo llevó al siguiente escalón: la Dirección Ejecutiva Regional, cargo que ocupa desde hace una década y desde el cual ha supervisado uno de los capítulos más ambiciosos en la historia de la financiera.
"Lo más importante ha sido el desarrollo regional y crecimiento que ha tenido CrediQ en mi periodo como Director Ejecutivo", afirma Hasbun con la sobriedad de quien no necesita exagerar los números para que hablen por sí solos. Y los números respaldan esa afirmación: bajo su dirección se abrieron operaciones en Nicaragua y Guatemala, y próximamente CrediQ extenderá su presencia a Panamá, consolidando así una red financiera con alcance en toda la región.
Una nueva sede que refleja crecimiento y evolución empresarial
Es en ese contexto de expansión donde cobra sentido la reciente inauguración del nuevo edificio corporativo de CrediQ Honduras, ubicado en el Complejo Automotriz Grupo Q en Tegucigalpa. Para Hasbun, la nueva sede no es solo un inmueble moderno: es una señal de hacia dónde va la organización. "La evolución de CrediQ en la región requiere espacios que acompañen esa dinámica. Esta nueva sede en Honduras integra capacidades operativas, atención al cliente y condiciones de trabajo que permiten sostener el crecimiento y mantener estándares consistentes en todos los mercados donde operamos", explicó durante la inauguración.
Con 1,240 metros cuadrados de construcción desarrollados en cuatro etapas, el edificio concentra áreas de créditos, cobros, tecnología, atención al cliente y operaciones bajo un diseño que prioriza la colaboración, la ergonomía y la eficiencia. Es, en esencia, la materialización de la filosofía que Hasbun ha impulsado a lo largo de su gestión: que el crecimiento no es solo una cifra, sino una experiencia que se siente desde adentro de la organización.
Honduras es hoy uno de los mercados más consolidados de CrediQ en la región, con una cartera de 11,773 préstamos que representan $185.6 millones de dólares y más de 9,775 clientes activos. Esa solidez es parte del legado de una visión que no comenzó ayer y que, a juzgar por las proyecciones de expansión hacia Panamá, tampoco tiene intención de detenerse pronto.