La cercanía de las zonas productivas a centros urbanos de la costa norte del país incentivan a grupos campesinos a invadir ingenios situados en el Valle de Sula.
Recurrentes tomas de tierras han enfrentado en los últimos meses la Compañía Azucarera Hondureña (CAHSA), afincada en San Manuel Cortés y la Azucarera de Norte (Azunosa), situada en El Progreso, Yoro.
El presidente interino de la Asociación Hondureña de Productores de Azúcar (AHPA), Robert Vinelli, explicó que las invasiones las efectúan los grupos campesinos a estos ingenios debido a su cercanía a las zonas urbanas de San Pedro Sula y de otras ciudades importantes del país.
En el marco de un estudio que efectúa el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), para medir el impacto económico de este fenómeno social, se integrará el caso de un inversionista que desarrollaba un proyecto habitacional en la cercanía de San Pedro Sula y que sus tierras han sido invadidas en los últimos días.
El director del Centro de Investigaciones Socieconómicas (CIES-Cohep), Santiago Herrera, comentó que se trata del único proyecto de inversión que el país ha atraído en el marco del evento Honduras is Open for Bussines.
Fue del parecer que existe un proceso legal en proceso de cumplirse para desalojar a los invasores. Sin embargo, existe el riesgo de que vuelvan a tomarse los predios y continuar obstaculizando el proceso de inversión en la zona.
Otros sectores
Vinelli, quien además es banquero, expresó que también tienen tomadas las tierras en donde se cultivan naranjales situados en Sonaguera, Colón de donde se obtiene la materia prima para procesar el jugo de una importante industria alimenticia.
Además, en la zona sur del país, de manera reciente tomaron las propiedades de una agroempresaria. Según Vinelli, existen varias tomas de tierra que aún no trascienden, pero, que estos eventos se desarrollan de manera periódica en el país y en contra de varios sectores productivos.
“Nos parece, continuó, que las constantes invasiones están impulsadas por motivaciones políticas e ideológicas, más que una campaña ejercida por personas interesadas en la producción de tierra para satisfacer sus ansias de alimentos”, dijo.
Fue del parecer que existe una clara influencia de partidos políticos emergentes para impulsar la toma de tierras en varias zonas del país con el propósito de generar más pobreza.
Ana María Mejía, ejecutiva de Corporación Dinant, denunció que en las últimas semanas les invadieron 2,400 hectáreas de tierra cultivadas con palma africana en el Bajo Aguán.