Economía

Salario mínimo en Honduras 2021, un dilema por la crisis del covid y los huracanes

El salario mínimo se refiere al sueldo legal más bajo que puede recibir un empleado por su labor al mes y en Honduras es en promedio de 10,022 lempiras

26.02.2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS.- El salario mínimo es otro frente de debate que hay en Honduras en este arranque de 2021. Fijarlo es más complejo que nunca por el impacto de la pandemia del covid y los huracanes Eta y Iota.

El sueldo mínimo se refiere a la remuneración legal más baja que puede recibir un empleado por su labor al mes y en Honduras equivale en promedio a 10,022 lempiras, pero informes oficiales indican que los trabajadores del sector privado devengan alrededor de 7,606 lempiras en promedio.

La comisión tripartita conformada para fijar el salario mínimo (empresa privada, sindicatos y gobierno) ha tenido cuatro reuniones sin un avance significativo, a la espera de la quinta reunión que será por la tarde de este viernes 26 de febrero.

Después de casi dos meses de negociaciones no se ha logrado ningún acuerdo entre el sector obrero, el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) y la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social (STSS).

Por acuerdo ejecutivo de ley, en enero de 2019 se acordó que se ajustaría el salario mínimo con vigencia para ese año y también para 2020, consensuado de la mesa tripartita de turno.

Ese acuerdo solo tenía vigencia para esos dos años, entonces, para el 5 de diciembre de 2020 la Secretaría de Trabajo tenía que presentar un nuevo ajuste al salario mínimo en todos los rubros y para las empresas de todas las escalas, pero por la inestabilidad sanitaria del país y por los fenómenos naturales esto no pudo ser así.

Las propuestas de salario mínimo

El sector obrero se fundamenta en el alza de precios para fijar su propuesta. El Banco Central de Honduras (BCH) señaló que Honduras alcanzó una inflación del 4.01% al cierre de 2020, por lo que consideran que serían justo el incremento salarial.

El sector obrero pide un aumento del 6% al 8%, lo que sumaría aproximadamente entre 405 lempiras en las pequeñas empresas a 1,000 lempiras en las grandes.

Como última advertencia, el sector trabajador anunció que no aceptará un incremento por debajo de ese 4.01%.

Por el otro lado, el director ejecutivo de la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa (CCIT) y representante del sector privado, Rafael Medina, dijo a EL HERALDO que su prioridad a corto plazo es la de mantener los empleos y recuperar a los que están suspendidos.

Medina declaró también que “para no crear expectativas, las negociaciones se mantienen en confidencialidad hasta que se llegue a un acuerdo” y aseguró que las decisiones que se tomen en la mesa tripartita son fundamentales para el mercado laboral y para recuperar la economía en Honduras.

Una negociación compleja

En 2019, que fue la última vez que la mesa tripartita negoció sobre este tema, solo se tuvieron que celebrar dos de estas negociaciones para poder llegar a un acuerdo con el salario mínimo.

De acuerdo al economista Hugo Noé Pino, “esta negociación del salario mínimo de 2021 ha sido de las más complejas en varias décadas ya que por un lado están las microempresas que sufrieron por su poca capacidad de pago y por otro se encuentran las necesidades de la clase trabajadora”.

La inflación, recordó Pino, fue de un 4% el año pasado, pero para los rubros fundamentales y que viven del día a día sus costos de vida incrementaron entre el 7% y 8%.

En ese sentido, lo que recomienda el experto en economía es aplicar excepciones para la micro y pequeña empresa de no exigirles el aumento del salario mínimo.

Para la pequeña empresa, en total, el salario aumentado en 2019 y 2020 fue de 9.77%, equivalente a 730 lempiras.

Para la empresa grande, los aumentos ascendieron a un 14%, es decir que hubo un incremento de unos 1,400 lempiras con respecto al último salario que se tenía en 2018.

La encrucijada

El economista y profesor Marco Moncada explicó que hay que buscar “cuál de los dos males es menos peor”, ya que ante este problema “no se puede hacer una generalidad'.

'Si se hace así, hay un montón de pequeñas empresas que no podrán pagar este aumento y esto los obligará a hacer despidos masivos, aumentando la tasa de desempleo en Honduras, que ya es alta', alertó Moncada.

“Los dos sectores tienen la razón, pero la situación hace que se tenga que decidir al que le afecta menos, entonces se tiene que buscar a las empresas que no han sido tan perturbadas por la pandemia y aplicarle el aumento a esas… cuando la economía se recupere, aplicarle el aumento a todos”, sugirió Moncada.

Para el sociólogo Rafael del Cid, el aumento al salario es un tema engañoso porque a la hora de que una empresa aplica un incremento en el sueldo de sus empleados inmediatamente se traduce en una subida en los precios de los productos o servicios que venden.

“La economía es algo que va por ciclos. Al principio se puede sentir que está comprando un poco más con ese aumento que le hicieron al trabajador, pero el problema es cuando el empresario decide hacer una subida al precio que vende y volvemos a lo mismo. Esto se convierte en un círculo vicioso”, expuso.

El investigador social también aseveró ante la problemática que “los sindicalistas deben mostrarse accesibles porque nadie está en condiciones para un ajuste tan grande, principalmente porque esta medida desestimula la creación de empleos, que debería de ser la prioridad para Honduras en estos momentos”.

De acuerdo a comparaciones mostradas en el informe de “Mercado de trabajo y salario mínimo”, realizado por la Secretaría de Trabajo de Honduras en 2019, el salario mínimo estaba ubicado, para ese momento, en el tercer puesto de cinco países de Centroamérica, por encima de El Salvador y Nicaragua y por debajo de Costa Rica y Guatemala.

Proyecciones económicas para Honduras

De acuerdo a un informe presentado en junio por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), se proyecta, tomando en cuenta los progresos de tiempos prepandemia y datos del Banco Mundial, que Honduras tendrá una leve recuperación económica (alrededor de 3.7% a 4.1%).

Pese a estas proyecciones, la OIT aclara que no se descartan retrocesos en pobreza y desigualdad derivados por la pandemia, pero propone que “se requerirá que los trabajadores más afectados sean beneficiarios de la recuperación del crecimiento económico”.

Según este documento, el sector terciario (industria manufacturera, comercio general y hoteles y restaurantes) es el más productivo en Honduras y al mismo tiempo son los que más riesgo tienen de perder un empleo.

Casi la totalidad de la población ocupada (81.4%) tiene un empleo informal, siendo esto un indicador que el salario mínimo solo se cumple en escasos porcentajes.