El Wigan, dirigido por el técnico español Roberto Martínez, se clasificó este sábado para la final de la Copa de Inglaterra, tras cumplir con la lógica y superar por 2 a 0 al Millwall, de la segunda categoría, en un partido disputado en el estadio londinense de Wembley.
El rival del Wigan en la lucha por el título se conocerá el domingo, cuando Manchester City y Chelsea se enfrenten en el mismo estadio.
Los goles del triunfo de este sábado llegaron por medio del escocés Shaun Maloney (minuto 25) y Callum McManaman (78).
El partido quedó deslucido después por los incidentes violentos que se desencadenaron en la zona destinada a los hinchas del Millwall.
Martínez lamentó esos hechos, mientras que el entrenador del Millwall, Kenny Jackett, dijo que no podía opinar porque estaba concentrado en el partido y no pudo ver qué ocurrió.
En el plano estrictamente deportivo, se trata de la segunda final de la historia del Wigan, después de la que alcanzó en 2006 en la Copa de la Liga, donde fue goleado 4-0 por el Manchester United en el partido decisivo.
El tanto de Maloney llegó en el 25, cuando el marfileño Arouna Koné inició un contragolpe y terminó poniendo un balón al segundo palo, que el volante escocés, sin dejar caer, envió a las redes del Millwall.
El modesto equipo intentó reaccionar, pero la solidez defensiva del Wigan evitó cualquier posibilidad y finalmente el equipo de primera sentenció en el 78, cuando McManaman marcó el 2-0, a pase del español Jordi Gómez.
El Wigan, fundado en 1932, ascendió por primera vez a la Premier League en 2005, por lo que estos últimos años han sido los más importantes de su historia.
En caso de que el Chelsea elimine al Manchester City el domingo, se daría la circunstancia inédita de que los dos entrenadores finalistas serían españoles, Roberto Martínez por el Wigan y Rafael Benítez en caso de que avancen los Blues.
Antes de esa gran final del 11 de mayo, el Wigan tendrá que aparcar su euforia y volver a la realidad de la lucha por seguir en la élite de la liga inglesa, donde actualmente es decimoctavo y está en zona de descenso, igualado a puntos con el Sunderland.
El domingo, el plato fuerte del Manchester City-Chelsea acaparará la atención en el fútbol inglés.
Los 'Citizens' llegarán muy motivados tras ganar el lunes pasado al Manchester United (2-1) en Old Trafford.
El Chelsea, por su parte, se clasificó el jueves para las semifinales de la Europa League, donde es el gran favorito, y puede todavía terminar una temporada dura con un balance más que digno.
El principal problema de los hombres Benítez es la sobrecarga del calendario, ya que entre el 30 de marzo y el 27 de abril tienen previstos diez encuentros.
Por suerte, el técnico español pudo dejar descansar a varios de sus jugadores clave, como Juan Mata y Eden Hazard, el jueves en la vuelta de los cuartos de final de la Europa League en Moscú contra el Rubin Kazan.
El Manchester City cuenta con la Copa inglesa, que ya ganó hace dos años, para salvar la temporada, ya que tiene prácticamente perdido el título liguero en Inglaterra y fue incapaz de clasificarse para los octavos de final de la Liga de Campeones.
El Chelsea, gran especialista de la competición con cuatro victorias en las seis últimas ediciones, tendrá además la presión de clasificarse para la Liga de Campeones, un objetivo que aún está lejos de haberse asegurado.