San Pedro Sula. Entre el estrés catracho y el entusiasmo caribeño, un latigazo en el amanecer del complemento y una contra letal en el final del partido le dieron un valioso triunfo 2-0 a Honduras frente a Trinidad & Tobago.
Eso sí, para conquistar esa importante victoria que pone a la H 17 a un triunfo de la cima del grupo, los dirigidos por José Valladares tuvieron que trabajar horas extras para salir sonriendo del estadio Morazán.
Bombazo que abre todo
El primer round generaba más preocupaciones que buenos augurios para la Selección catracha, que merodeaba con frecuencia el área visitante, pero sin un real peligro.
Foslyn Grant, con un zurdazo a manos del portero Levi Fernández y un mano a mano que libró muy bien el meta tico, fue el que más cerca estuvo de ponerle número a la casa. La turbulencia y la falta de ideas parecía apoderarse del equipo de José Valladares, pero de pronto apareció un latigazo que rompió las armaduras caribeñas.
Entre esa falta de ideas y un mar de rebotes en las cercanías del área trinitense, el capitán Dylan Andrade sacó un derechazo sorpresivo que venció las manos débiles del meta Levi Fernández (al 52).
Locura total de toda la expedición catracha que celebra a todo pulmón, pero que no terminaba de desestresarse ni con los eufóricos gritos eufóricos de toda su plantilla.
Una contra lapidaria
Entre la falta de tino de Darixon Vuelto para embocar un gol cantado y un par de remates angustiosos de los caribeños (Shobal Celestin al 80 y otro disparo elevado de Jeankeon Alexander al 86), la H acabó los dientes y aprovechó una última contra para sentenciar la faena.
Contra letal que encontró a un solo Wisdom Quaye que enganchó y con un arrastrado derechazo desde fuera del área puso la lápida al 88 para evitar el nervio final. Un 2-0 que afirma a la H en el segundo sitio y que la pone a dos del líder Estados Unidos. El domingo se verán la caras.