Sevilla, España- La Real Sociedad se ha coronado campeón de la Copa del Rey en una final para el recuerdo. Los "txuri urdines" supieron resistir de principio a fin y tras empatar 2-2 en el tiempo regular se impusieron en la tanda de penales para ganar su cuarto título copero y dejar sin esperanzas de doblete al Atlético de Madrid.
El partido en La Cartuja fue un mar de emociones y eso quedó claro desde el primer segundo. Cuando todos se estaban acomodando en el estadio, la Real se lanzó en ataque y en una fulminante llegada al área Guedes centró a donde estaba Barrenetxea que saltó sobre el defensor "colchonero" para marcar el 0-1 para dejar sin palabras a los madrileños y desatar la fiesta entre los vascos cuando apenas iban... ¡14 segundos!
El gol de Barrenetxea fue el más rápido en la historia de las finales de la Copa del Rey y desbarató por completo el plan de juego del Atlético de Madrid, que tras el golpe buscó reaccionar asediando el área de Marrero hasta que en una conexión entre Griezmann, Julián Álvarez y Lookman llegó el empate a los 19 minutos.
Griezmann tomó el balón partiendo desde la izquierda buscando a Álvarez, que no pudo recibir bien pero terminó habilitando a Lookman, que al ver el espacio frente al área no dudó en soltar un colocado cañonazo para devolverle la tranquilidad entre los rojiblancos.
Parecía que el gol le daría un envión anímico al Atlético de Madrid, sin embargo, los hombres de Pellegrino Matarazzo no perdieron la calma y terminaron controlando al partido, hasta el punto de conseguir una falta de Musso en el área que su talismán y figura, Mikel Oyarzabal, cambió por gol desde el punto penal en el cierre de la primera parte.
La "Araña" al rescate
Con la ventaja en su favor y 45 minutos por delante, los "txuri urdines" resistieron con inteligencia y supieron contener al Atleti por un gran tramo del partido.
Simeone no encontraba respuestas. Los cambios no le estaban funcionando y su equipo no tenía la profundidad que necesitaba. La frustración era evidente en el argentino, que no paraba de ver al cielo en búsqueda de respuestas.
Y parece que las plegarias del "Cholo" tuvieron respuesta. Tuvo que aparecer el más virtuoso de los "Colchoneros" para devolverle la calma a la afición rojiblanca. Julián Álvarez se puso la capa de héroe apareciendo en la frontal del área, acomodarse con un elegante control de tacón y tejer un auténtico golazo para rescatar al Atlético cuando apenas faltaban siete minutos para que terminara el partido.
La "Araña" apareció cuando su equipo más lo necesitaba y en ese momento el Atleti parecía que se podía llevar el partido con el ímpetu y decisión de sus futbolistas, pero la Real aguantó y terminó llevándose el partido al alargue.
En la prórroga pasó poco o nada, salvó una doble atajada de Musso ante Óskarsson y un remate al travesaño de Julián Álvarez. Los penales terminaron siendo la manera más justa de definir al campeón de la Copa del Rey.
Marrero, héroe "txuri urdin"
Los penales son una auténtica lotería. Los mejores pueden fallar y los personajes menos esperados pueden terminar fallando. Eso fue justamente lo que pasó en esta final.
El Atlético comenzó pateando y delegó toda su confianza a sus dos mejores hombres en ataque. Sorloth y Julián Álvarez partieron como garantía desde los once pasos, pero se encontraron con un muro llamado Marrero, que con una gran seguridad atajó sus lanzamientos.
Soler marcó y dejaba a Óskarsson con una gran chance de sentenciar la serie, pero Musso prolongó la agonía. Nico González, Thiago Almada y Baena mantuvieron la esperanza "colchonera", pero Sucic, Muñoz y Pablo Marín no fallaron y decretaron la alegría para todo San Sebastián.
La Real Sociedad, que a inicios de año estaba peleando por no descender, encontró en Pellegrino Matarazzo una nueva esperanza y ha conquistado su cuarto título de Copa del Rey. Los "txuri urdines" le dieron un golpe difícil de procesar al Cholo Simeone y compañía, acabando con sus esperanzas de doblete.
A los rojiblancos ahora "solo" les queda la Champions, competición que nunca han podido ganar, pero en la que buscarán superar primero al Arsenal y después, en una hipotética final, a Bayern o PSG.