Lisboa, Portugal.- En una noche que tuvo un triste giro al quedar marcada por gritos racistas y tensión en la cancha, Vinicius Jr. volvió a brillar sobre el rectángulo de juego para darle el triunfo 0-1 al Real Madrid frente al Benfica en los playoffs de la Champions League.
El brasileño volvió a bailar como solo él sabe hacerlo para darle un valioso triunfo al equipo de la capital española con miras al partido de vuelta en el Santiago Bernabéu la próxima semana.
Durante el transcurso del primer tiempo, los merengues fueron de menos a más y supieron controlar a un rival que durante la fase de liga les dio más de un dolor de cabeza. Tras una estupenda atajada de Courtois a los 24 minutos, los blancos desplegaron todo su poderío en ataque para neutralizar a unas Águilas que se fueron diluyendo con el paso del tiempo.
Desde ese momento, el Madrid fue incisivo y estuvo acariciando el primer gol con una serie de llegadas de Mbappé y Arda Güler que no tuvieron suerte ante la presencia de Trubin, que al igual que hace unas semanas estaba teniendo un rol protagónico bajo los tres postes.
Pero el Real Madrid obtendría su recompensa a los 50 minutos, cuando Vinicius se reencontró con su mejor versión, encaró al defensor portugués y soltó un riflazo que se coló por toda la escuadra de la portería de Trubin para poner el 0-1. Golazo del brasileño, sin embargo, la parte futbolística pasó a un segundo plano en ese momento.
Partido marcado por el racismo y la polémica
Hasta esa tramo del encuentro, Benfica y Real Madrid disputaban toda una partida de ajedrez sobre la cancha del Estadio Da Luz, pero lamentablemente los cánticos racistas contra Vini marcaron la noche en la capital portuguesa.
Mientras festejaba su gol en el banderín de córner, el brasileño fue objeto de insultos y gestos discriminatorios por parte de aficionados del Benfica, lo cual obligó al árbitro a activar el protocolo antirracismo y detener el partido por casi 10 minutos.
Tras la reanudación, la dinámica del juego cambió por completo con un Real Madrid más conservador, un Benfica muy tocado a raíz de la polémica y con Vinicius y Mbappé como los principales blancos de los silbidos de la hinchada de las Águilas.
Con la desventaja en casa, Mourinho quizo dar un golpe de timón sin éxito al no poder revertir el 0-1 y al terminar exculsado después de reclamar una tarjeta roja a Vinicius. El portugués no tendrá su ansiado regreso al Santiago Bernabéu, en donde su equipo tendrá que ganar por un gol de diferencia para forzar el alargue ante un Madrid al que le basta el empate para clasificar a octavos de final.