Un Olimpia hermético y distanciado de los medios cierra una semana de sus entrenamientos de preparación de cara a la gran de final de mañana ante Marathón.
El merengue realizó nuevamente un entrenamiento a puertas cerradas, para afinar la táctica que pondrá en juego en la final, dejando en total misterio sus trabajos.
“Van a concentrarse esta tarde y por eso decidimos que compartan un poco más con sus familias y nada más”, dijo el argentino, que con ello intentó explicar la orden de silencio total que impuso en el merengue durante esta semana.
“Solo yo voy a hablar”, indicó el entrenador al momento de brindar su acostumbrada conferencia, fue más parco y cortante que de costumbre con sus respuestas, generalmente escasas de contenido informativo.
El entrenador, con esta actitud, intentó alejar a los jugadores de cualquier distracción que se dé previo al importante partido donde está en juego el título del Torneo de Clausura 2011.
Como ya es parte de su vocabulario indicó: “nos vamos a enfrentar a un equipo muy difícil, va a ser muy parejo y uno de los dos va a tener que ganar. Es parte del fútbol y uno tiene que ganar y otro perder, así que tenemos que intentar hacer un buen partido”.
A los jugadores y resto del cuerpo técnico se les prohibió hablar. “Ya habló el profe, yo no voy a hablar”, dijo Marcelo Emanuelles, preparador físico.
Más específico fue Marcelo Scalessi, preparador de porteros, “si hablo me multan”.
Dejando claro que la única voz autorizada era la del entrenador, que cambió su actitud ante los medios tras las versiones de un posible doping del brasileño Douglas Caetano a principios de semana.
No sería un fracaso
No muy a gusto con la prensa y casi obligado a responder, Tosello aseguró que de no ganar el título ante Marathón no sería un fracaso para él.
“Amo lo que hago y entonces no sería fracaso”, dijo parcamente.
Añadió que para él es un éxito el estar en la final, ya que se demostró que solo los mejores llegan a la final.
“Arrancan diez equipos y llegaron solamente dos”, señaló para dar a entender que a pesar de lo que ocurra mañana en el Nacional, la campaña de su equipo ya es exitosa.
El éxito que sería mayor para él porque en apenas dos torneos ya acumula dos finales, logrando el título en el primero y hasta ahora con muy buenas opciones de repetir.
La tradición exige el título
Tosello, a pesar de considerar que no ganar el título no sería un fracaso, sí aceptó que para Olimpia es una obligación ganarlo.
“No me cabe duda que acá en Olimpia lo único que sirve es ganar”, dijo al recalcar repetitivamente que en el merengue solo existe ese camino.
Además, insistió que en Olimpia la presión es constante, “cuando jugás tenés presión, cuando dirigís tenés presión y los jugadores del Olimpia están acostumbrados a vivir con eso, en otros equipos eso no pasa”. Dejó claro que no piensa en celebraciones si gana, ya que por ahora no tiene tiempo para ello.
“Estoy pensando en dar la charla técnica, en que los jugadores lleguen bien, después que en la cancha puedan hacer un buen partido”, dijo.
No sabe aún qué equipo mandará a la cancha y lo tendrá definido el domingo un cuarto antes de las 2:00 de la tarde.
El argentino aseguró que luego de la final hablará de todo, al igual que sus jugadores, pero ahora solo espera que llegue la hora cero para salir a la cancha.