Risto Vidakovic al fin regresó a España a reunirse con su familia.
Después de seis meses de batallar con Motagua en el campeonato, el serbio se despidió de Honduras un tanto triste porque quería ganar un título para la afición motagüense y no lo consiguió.
“Le agradezco a los aficionados por su apoyo, es una pena que no logramos el objetivo”, dijo. El estratega dijo adiós destilando frases fuertes para los directivos de Motagua y la Liga Nacional de Honduras. “Nunca considero un error haber venido a Honduras, fue una experiencia maravillosa. Los partidos nuestros fueron buenos, pero tuvimos algunos errores externos que marcaron nuestros partidos y fueron difíciles de corregir”.
Desorden liguero
Vidakovic admite que hay un enorme desorden en la Liga Nacional y ello repercute en el fútbol catracho. “La liga es muy desorganizada. Por ejemplo, en el calendario por qué programan partidos la misma fecha en que juega la Selección. Tuvimos un derbi deslucido sin seleccionados porque nos quitaron los jugadores. Para que la gente vuelva a los estadios deben mejorar mucho”. Agregó que “los horarios de los partidos, sobre todo en la zona norte, son complicados porque a nosotros nos tocó jugar en canchas duras a horarios que no es conveniente jugar al fútbol”.
Pese al desorden que Vidakovic observa, no dudó en opinar que la Selección Nacional no es el reflejo de la Liga ya que la H se apoya en sus legionarios.
“Cuando tú tienes una generación importante como esta, es lógico que se clasifique. Honduras está en el mundial gracias a los jugadores, no a la organización de la Liga Nacional. Aquí hay mucho talento y eso se ve reflejado en la Selección”.
Hay mucho por mejorar en el fútbol hondureño
El DT aconseja que se trabaje mucho en las ligas inferiores, con quienes se trabaja prácticamente con las uñas. “Falta mucho para organizarse en este país, las categorías inferiores están muy lejos de lo óptimo, al igual que como se juega la primera división. Las canchas, los estadios, camerinos, todo eso se tiene que invertir, no es cosa de dinero sino de voluntad”.
De nuevo tocó el tema de Amado Guevara, que tanto lo marcó, y del momento cuando decidió separar del equipo al 20. “La decisión de Amado la tomamos pensando en el futuro del equipo. No podés pensar en un equipo a futuro con un jugador de 37 años de edad. Amado le hubiera quitado el sitio a un chico de 25 años, entonces lo mejor era tomar una determinación y separarlo”, indicó.
Cruce de intereses
Risto se limitó a hablar de los problemas internos del Ciclón. “Me voy a quedar con lo bueno, no voy a revelar todos los problemas que hay en el club. Sin embargo, hay un cruce de intereses propios en Motagua y mucha gente que maneja un ordenador (computadora), opina”.
El entrenador siguió diciendo: “yo ya soy pasado y ellos (los directivos) tienen que tomar decisiones más serias por que Motagua no es ningún juguete. La dirigencia debe pensar en un proyecto serio de trabajo por que tienen una buena base de jugadores, una gran sede, pero si no se ponen de acuerdo es muy difícil que ganen campeonatos”.