Tegucigalpa, Honduras.- Javier López ha hablado en conferencia de prensa antes de partir a San Pedro Sula para enfrentar el primer partido de la final contra Marathón del Clausura 2026 de la Liga Nacional.
López fue cauto al hablar del encuentro, pero tiene la ilusión de regresar a Tegucigalpa con un buen resultado para la vuelta que se jugará el 24 de mayo en el estadio Nacional Chelato Uclés.
López también aseguró que el propio enemigo de Motagua puede ser Motagua, ya que de ellos depende cómo desarrollen la ida sabiendo que Marathón viene en buena racha.
Declaraciones de Javier López
Tomando en cuenta el desgaste que ha tenido el grupo, ¿cómo llega el equipo? ¿Tiene el plantel completo? También, si nos comenta un poco sobre el tema de que no han podido ganarle al Marathón durante el campeonato.
El equipo llega completo, con la salvedad lógicamente de la situación de Romario, cuya operación gracias a Dios salió muy bien y ya se encuentra en su domicilio iniciando la recuperación.
Lo comenté abiertamente en la rueda de prensa: Marathón es un equipo difícil y complicado, tanto a nivel individual como colectivo. Para nosotros es un reto muy atractivo poder superarlo en esta llave final y de esta manera obtener el campeonato. Mejor motivo para hacer las cosas bien contra este rival no podíamos tener, porque lo que está en juego es el título.
¿Qué aspectos de Marathón son los que más ha tenido que enfatizar para poder enfrentar esta primera llave en la ida? Lógicamente, es un partido que podría marcar la tendencia para traer una ventaja a casa.
Más que Marathón, siempre he dicho que el mayor aliado y también a veces el mayor enemigo de Motagua es Motagua. Por un lado, está el control emocional. Por el otro, el ser fiel a aquellos aspectos que nos han permitido llegar a este momento y disfrutar esta final: el orden, la disciplina y la intensidad defensiva; el juego asociativo cuando tenemos el balón; el distinguir muy bien cuándo hay una situación de transición y cuándo hay que pausarse.
Debemos tener esa tranquilidad, confianza, seguridad y determinación en la circulación del balón, y luego la contundencia en las dos áreas. Esas son nuestras señas de identidad. Espero y deseo que jugar una final no suponga para los jugadores perder ese control emocional. Deben saber qué tienen que hacer para ganar y ocuparse de esos detalles, tratando de ser fieles a nuestro estilo de juego, porque son estos aspectos los que nos pueden llevar a ser campeones, que es lo que todos queremos.
¿Cómo preparar la parte mental de este plantel previo a la final, presentando un equipo que, como usted menciona, ha costado?
Lo que haya sucedido hasta el día de hoy ya no le interesa a nadie. Hemos visto que ser regular tampoco garantiza que estés en la final, así que hay que tener presente esa parte.
Vamos a aprovechar estos días previos y posteriores al partido para cargar de energía positiva a todo el grupo. Vamos a aprender de la experiencia de los propios compañeros del plantel que han disputado finales y han sido campeones, y a escuchar a personas de nuestro entorno que están pendientes del equipo y nos pueden dar un mensaje positivo y de aliento. Utilizaremos todas las estrategias a nuestra disposición para que mentalmente los jugadores crean en sí mismos, en sus compañeros y en el trabajo que venimos realizando durante toda la temporada, y que sean capaces de reflejarlo el jueves y el domingo.
¿Qué tan importante va a ser pegar primero? Sabiendo que contra Marathón han sido duelos bastante cerrados, definidos por detalles, y más en una final donde se disputa un campeonato.
Esa es la parte que me da tranquilidad. Por un lado, soy capaz de reconocer que en cuatro partidos no hemos ganado a Marathón, hay que decirlo abiertamente y no pasa absolutamente nada; pero también es cierto que, incluso en esos partidos que perdimos, tuvimos situaciones para poder ganar el juego. El resultado va a depender más de lo que nosotros hagamos o dejemos de hacer que del rival. En esa parte estoy claro y tranquilo.
¿Quién cree que llega mejor? ¿Será que a Marathón el impulso de haber dejado fuera en el camino a equipos como Real España y Olimpia le da un impulso anímico más grande que a ustedes, o es igual? ¿Cómo lo evalúa?
Si vemos el pasado reciente, vemos que ser primero de grupo, como lo fue Real España de forma merecida, no supuso pasar la triangular y llegar a la final. Como tú muy bien comentas, esto es el aquí y el ahora; es una página en blanco que iremos descubriendo a partir del jueves.
Los dos llegamos bien después de haber liderado nuestras triangulares. Uno puede decir que la otra triangular era "el grupo de la muerte", cada quien lo evalúa como quiere. Lo cierto es que ambos llegamos en un buen momento y con la expectativa de ser campeones.
¿Qué diferencia hay cuando es un partido de ida y vuelta? ¿Cómo se planifica jugar dos partidos en una gran final para decidir un título? ¿Y qué piensa de Pablo Lavallén, un entrenador que conoce muy bien la Liga Hondureña y lleva a su equipo a una segunda final consecutiva?
No es nada fácil meter a un equipo en dos finales consecutivas. Más allá de todo el revuelo de otros aspectos, creo que Lavallén es un grandísimo técnico y lo está demostrando en una gran institución como Marathón. En este torneo quizás pensábamos que, por lo que habían mantenido y cómo se habían reforzado, podían ser un equipo protagónico en la fase regular; no fue así, pero en la recta final han ido recuperando piezas importantes dentro de sus esquemas, así como su confianza y seguridad. Basta decir que en dos torneos están en dos finales, lo que habla muy bien del trabajo realizado por el profe, el grupo de Marathón, la directiva, la afición y los futbolistas.
Respecto a la otra pregunta, todo el mundo en estas instancias suele decir que aprovechar el factor local es muy importante. Nosotros tenemos claro que de visita vamos a intentar ganar, que es lo que hemos buscado en todos los partidos fuera de casa durante este torneo. Hemos sido el mejor visitante, tanto en la fase regular como en la triangular. Nuestro objetivo es ganar; si no se puede ganar, no perder. Y de local, el objetivo es ganar.
Viajamos con la expectativa de hacer un partido muy serio, disciplinado y ordenado, mostrando nuestro mejor nivel de fútbol para buscar la victoria o, en el peor de los casos, un empate. Esos son los dos escenarios que buscaremos en San Pedro Sula para luego tratar de cerrar la llave el domingo en nuestro estadio, con nuestra gente, y buscar el título que todo el mundo quiere desde el primer día que aterrizamos acá.
¿A qué sabe su primera final en Honduras?
Sé que para el entorno de una profesión como la de ser entrenador, para la afición y para todo el mundo, ser campeón significa levantar la copa. Sin embargo, hay mentalidades que para mí son lo más importante: yo me considero un campeón sin necesidad de levantar ninguna copa, por mi actitud y por todas las cosas que he tenido que superar en mi vida para poder estar en este momento, en este lugar y en este contexto.
Si por algo quiero ser campeón, es por toda la afición que tenemos, por la directiva, por los jugadores y por sus familias. Mi familia y yo no necesitamos el campeonato para sentirnos ganadores, pero sé que todo el entorno sí lo requiere y lo necesita. Es un impulso para todas las personas que siguen al "Ciclón Azul"; es un motivo de alegría, y no lograrlo sería una tristeza. Somos gente muy empática y todas esas cosas son las que nos motivan cada día para dar nuestra mejor versión y sacar lo mejor de este grupo de futbolistas.
No necesito poner una liga o una copa en mi palmarés para sentirme mejor o peor, pero sé que la institución y el contexto lo necesitan. Por todos ellos, vamos a buscar esa victoria desde el primer momento hasta el último.