Incompleto el informe final, el Albo de Héctor Vargas tendrá que aferrarse al trabajo extra para poder aprobar esta materia.
No será en su propio escritorio donde haya de poner la firma al final de la hoja, sino que deberá buscarlo en la propia mesa de un gran examinador como lo ha sido el Sport Herediano. Y aunque el partido finalizó empatado a uno, la muerte aún no ha presentado su guadaña para el León.
Herediano se ha defendido bien entre una línea de fondo que ha sido casi impenetrable para un Olimpia que ha generado tantas oportunidades como se les han ocurrido, pero que no han sido concretizadas ni al mínimo por ciento.
De no ser porque Javier Estupiñán se cansó de llenar formas diplomáticas y de no obtener respuestas de los cinco caballeros de la última línea, el resultado pudo haber sido peor. Tras 44 minutos de escribir y borrar sobre el papel que le fue diseñado para triunfar, el belicismo de Estupiñán ha sido un golazo que llenó de esperanza justo cuando se creyó que el Team se venía abajo.
El colombiano recibió un pelotazo de Fabio de Souza desde el medio y en el sector izquierdo la tomó, avanzó y con vista de francotirador decidió recargar la carabina y disparar cruzado para firmar uno de los mejores goles de la Concacaf Liga Campeones en la temporada.
Una vez derribada la muralla, Herediano se dedicó en el medio tiempo a reponer los ladrillos derribados para salir en el segundo tiempo a seguir jugando a lo mismo: error y prueba. Donde su estrategia final era darle la pelota a Elías Aguilar. Pocos volantes en Centroamérica tienen el dominio del ex-Zacatepec mexicano... no por nada le dicen el Habilidoso. Justo esa cualidad es que le hizo la noche al Team. Realmente fue quien trajo verdadero fútbol al Nacional. Y entonces llegó un error de procedimiento.
Pasó el minuto 57 y Herediano siguió trabajando sin perder la calma y descifró la inteligencia del Albo. Pelotazo insulso hacia adelante, los dos centrales de Olimpia (De Souza y Palacios) se hicieron un chicle que en lugar de despejar desde los tres cuartos de campo, habilitaron a Cristhian Lagos, quien frente al arco de Escober no pudo detener el remate raso que se fue al fondo. Sí. El silencio fue terrible y aterrador.
Habrá que decir que Olimpia tuvo el infortunio que a los postes del Nacional se les pintara la gana ayer de amarillo. No menos de tres pelotas enviadas por los zagueros de Olimpia se quedaron allí... sin poder pasar.
Y no es que Olimpia haya jugado mal en ataque, sino que Cambronero se agigantó. Y el Herediano también. Ahora, se debe apostar por el triunfo en Costa Rica (o un empate a dos o más goles que se ve lejano). No se puede esperar un partido más que similar en la forma en la que se jugó anoche.
Olimpia deberá jugar allá con la inteligencia que lo ha caracterizado y darse cuenta que al parecer el Team Florense (que eliminó al León de México antes) no le teme a los Leones.