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El isleño Edrick Menjívar perseveró para agarrar un cupo en el marco de Olimpia

El meta es titular por la lesión Donis; “él me dice que uno de la casa tiene que quedar en el marco”

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15.02.2017

Tegucigalpa, Honduras
Un día, en aquel enero de 2010, decidió dejar su natal Roatán para encontrar un lugar en Motagua, pero la caprichosa redonda lo hizo desembarcar en Olimpia...

Y a la cueva, Edrick Menjívar llegó mirando muy de lejos un sitio en el marco, pero en menos de lo que se imaginó se ha encontrado con un cupo en la portería merengue.

“El presidente del Arsenal (donde fue titular en 2009), Lilan Woods, me quería mandar a Motagua. Estando en Motagua, hablaron para que fuera tres días a prueba a Olimpia y fui; luego regresé a Motagua, pero me gustó más Olimpia”. ¿Por qué? “Quería estar en el mejor equipo del país y triunfar allí”.

Su decisión era una jugada brava porque en aquel entonces era una utopía pensar en una oportunidad en un marco que estaba en manos de los porteros de la Selección: Noel Valladares y Donis Escober.

El que persevera, alcanza
“Me la jugué; sabía que podía aprender muchas cosas de ellos. Era difícil llegar un lunes a entrenar, sabiendo que no iría en lista el fin de semana y pensaba que si me tenía que ir o no a otro equipo para jugar”.

Y claro, habían ejemplos de sobra que desvanecían sus sueños de triunfar en Olimpia. Por allí desfilaron muchos nombres que, al no encontrar un cupo, tuvieron que desembarcar en otro lugar: Céleo Valladares, álvaro Juanes, Mario Obelar, Belarmino Rivera (Júnior), Gustavo Pineda, Francisco Reyes, entre otros.

“Han estado buenos arqueros que tal vez llegaron en un mal momento, porque estaban Donis y Noel en sus mejores tiempos. Yo llegué cuando Noel estaba pensando en retirarse. Noel hablaba conmigo y me decía que ya llegaría mi tiempo, que él se iba a retirar pronto y eso me motivaba”.

A los consejos de Noel se sumaban los de Donis: “Me decía que trabajara, que ellos no eran para siempre, que algún día se irían y que alguien de la casa tenía que quedar en el marco”. Y su perseverancia tuvo resultados.

El 15 de octubre estaba debutando en el Torneo de Copa en el 5-1 de Olimpia sobre Pinares de Olancho y un mes después (11 de noviembre) estaba teniendo el mejor de los estrenos: en un clásico ante Motagua.

“Siempre quise debutar en un clásico, pero nunca pensé que iba a suceder. Para un portero es difícil debutar en un partido así, pero gracias a Dios que se me dio”.

Ese envión, una habitual titularidad en los torneos de Copa, un estreno en Champions (ante Vancouver) y siete partidos de liga lo tienen hoy como el segundo de Donis y siendo titular en este febrero (por la lesión del Pimpollo). No hay duda, el no bajar los brazos ha dado sus frutos...