Estelí, Nicaragua.- Diego Vázquez volvió a demostrar por qué es un técnico de peso en Centroamérica. El argentino, recordado en Honduras por su exitoso paso por Motagua y por dirigir a la Selección de Honduras, fue el estratega que devolvió al Real Estelí a la cima del fútbol nicaragüense tras conquistar la Liga Primera en una dramática final ante Diriangén FC.
El Real Estelí acabó con una dolorosa racha de cinco finales perdidas consecutivamente y recuperó el trono que no ganaba desde 2023. El título llegó de manera sufrida, como suelen disfrutarse más las grandes conquistas: en tanda de penaltis, imponiéndose 5-4 tras empatar 1-1 en el tiempo reglamentario este sábado por la noche en el Estadio Nacional de Managua.
Desde el inicio, el equipo dirigido por Diego Vázquez salió decidido a imponer condiciones. El técnico argentino movió piezas en su alineación, destacando el regreso de Juan Barrera, y logró que el Tren del Norte controlara el mediocampo y limitara las principales armas ofensivas del Diriangén.
Los estelianos fueron superiores durante gran parte del compromiso. Agenor Báez tuvo una de las primeras ocasiones claras y el conjunto norteño mantuvo neutralizados a jugadores claves como Luis Fernando Coronel y Jossimar Pemberton. La disciplina táctica del Estelí reflejaba claramente la mano de Vázquez, quien volvió a construir un equipo competitivo en instancias decisivas.
El premio llegó al minuto 80. Joaquín Verges filtró un balón preciso para Juan Barrera, quien ganó en velocidad y definió ante Douglas Forvis para poner el 1-0. Sin embargo, cuando parecía que el título se inclinaba para los rojiblancos, el argentino José Molina empató al 87 con una definición acrobática que llevó la serie hasta los penales.
En la tanda definitiva apareció la sangre fría del Real Estelí. Byron Bonilla convirtió el disparo decisivo engañando a Forvis y desató la celebración del conjunto norteño, que volvió a levantar un campeonato después de dos años de espera y significó el 22 de liga para la historia del Tren del Norte, en cambio, Diriangén es el máximo ganador de la liga nicaragüense con 34.