Tegucigalpa, Honduras.- Un fatal choque entre dos buses, un camión y un vehículo dejó como saldo la muerte de una persona y varios heridos. El hecho se registró en el sector de Las Marías, en el municipio de Guaimaca, Francisco Morazán, el reciente sábado 16 de mayo.
A consecuencia del accidente, pasajeros que se conducían en las unidades involucradas resultaron con graves lesiones. Tras el impacto, miembros de socorro y de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT) se apersonaron al lugar.
Los heridos, entre ellos un menor de unos cinco años de edad, fueron trasladados de inmediato a centros asistenciales de la zona. Desafortunadamente, en Talanga se confirmó la muerte de una fémina, debido a la gravedad de las lesiones.
La víctima mortal fue identificada como Azucena Carías, de 60 años de edad, una conocida comerciante que, según los informes de los paramédicos, terminó casi con sus extremidades mutiladas producto del brutal choque.
Tras la tragedia, los restos de la malograda mujer fueron trasladados hacia las instalaciones de la morgue capitalina para la respectiva autopsia de ley, siendo entregados a sus consternados familiares durante las horas de la madrugada de este sábado para su velatorio.
Causas del accidente
De acuerdo con el reporte preliminar de las autoridades, los conductores de un autobús de la ruta que viaja hacia Olancho y otro que cubre el corredor de Guaimaca transitaban "peleando línea" por ganar pasajeros, lo que llevó a uno de ellos a realizar una maniobra de rebase que desencadenó el impacto.
La colisión frontal no solo involucró a los pesados automotores de pasajeros, sino que arrastró en el trayecto a un camión que transportaba café en bolsa y a un vehículo tipo paila, los cuales terminaron con severos daños materiales a la orilla de la calzada.
Las autoridades de tránsito investigan el hecho, mientras que una familia se encuentra de luto y otros afectados se encuentran recibiendo atención médica a causa de las heridas.
Pobladores de la zona piden a las autoridades que dejen caer todo el peso de la ley sobre los "conductores irresponsables", arguyendo que se convierten en los causantes de las muertes de inocentes.