Ni mucho Estado ni mucho mercado, se trata de un equilibrio dinámico donde el control estatal y las fuerzas del mercado se complementan constantemente”
Con un presupuesto militar estimado en 954 mil millones de dólares, Washington no solo reafirmó su supremacía bélica, sino también una política de poder
Los políticos no crearon una propuesta de nación, crearon un sistema que reparte privilegios entre grupos que les aseguran la reproducción de dinámicas clientelares