Con un presupuesto militar estimado en 954 mil millones de dólares, Washington no solo reafirmó su supremacía bélica, sino también una política de poder
Los políticos no crearon una propuesta de nación, crearon un sistema que reparte privilegios entre grupos que les aseguran la reproducción de dinámicas clientelares
El papa ha calificado la guerra como “inaceptable” pidiéndole al presidente de los estadounidenses que encuentre una “vía de salida para poner fin al conflicto”
El objetivo era que América Latina pudiera expresarse con una sola voz ante la comunidad internacional, abordando los problemas desde una perspectiva histórico-estructural
Este planteamiento se fundamenta en el jus ad bellum (derecho a la guerra), el cual establece criterios claros para considerar la legitimidad de un conflicto armado